Los tres agentes acusados por la muerte de Sol Correa siguen en actividad e incluso uno de ellos confió a los jueces que continúa prestando tareas en la Policía Caminera.
Aunque esta vez no declararon, Bildoza, Gianini y Gómez ya se explayaron con anterioridad en la Justicia sobre lo que pasó la tarde en que se produjo el accidente frente al control de Holmberg.
Esas declaraciones tienen validez en el juicio y ayer se las leyeron al jurado popular.
Los tres coincideron en justificar sus acciones, y dijeron que en ningún momento se apartaron de los procedimientos de rutina en la ruta 8.
Descartaron de plano que sobre la ruta haya habido sólo uno o dos conos para señalizar el control: dijeron que había seis conos que, desde temprano, estaban distribuidos a unos 15 o 20 metros de distancia uno de otro, lo que garantizaba al menos 100 metros de ruta señalizados.
Uno de los principales testigos, el conductor de la moto Enzo Moreira, afirmó que apenas había dos conos.
Los policías también coincidieron en otro aspecto central: para ellos, el único responsable por la muerte de Soledad Correa es el camionero José Alberto Mores.
Contaron que habitualmente transitaba por el lugar, por lo tanto conocía el control que tenía más de 30 años de vigencia en el lugar. Además, recabaron datos sobre el chofer y verificaron que ya presentaba 7 multas en la ruta.
Ayer Mores no estuvo en el juicio. Su abogado, Rolby Valdivieso, había pedido la probation, es decir que propuso tareas comunitarias y un resarcimiento monetario para evitar el juicio. Si bien la Cámara Segunda del Crimen no le otorgó el beneficio, el camionero logró zafar al menos por ahora del banquillo, porque su abogado insistió con su pedido ante el Tribunal Superior de Córdoba, y allí aún no se pronunciaron sobre la probation.