En la escuela primaria Bernardino Rivadavia, los alumnos participaban de un proyecto institucional de educación ambiental, llamado Bio Escuela, en el que cuidaban a un ternero que habían bautizado Berni.
Pero el viernes por la mañana, al salir al patio para alimentarlo, descubrieron que había desaparecido.
Ante la ausencia del animal, la vicedirectora inició un recorrido por las inmediaciones del establecimiento. Lo que encontró minutos después fue una escena difícil de asimilar: restos del ternero aparecieron esparcidos en distintos sectores del pueblo.
La denuncia policial permitió a los efectivos seguir el rastro hasta la vivienda del principal sospechoso. Allí encontraron el cuerpo del animal ya faenado. El hombre, proveniente de Santiago del Estero, quedó detenido, aunque desde la escuela creen que habría actuado con otras personas.
La noticia provocó un fuerte impacto entre los chicos y docentes, que habían incorporado a Berni como parte de una propuesta pedagógica orientada al respeto por los animales y el ambiente.