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Juega al rugby en Laboulaye y cumplió el sueño de entrenar en Nueva Zelanda

Se trata de Juan Pedro Muzio, quien es parte del club Ranqueles. Durante un mes y medio hizo prácticas deportivas y disputó partidos con la academia NewZStudy. Esta experiencia surgió a través de una organización chilena

Nueva Zelanda y rugby son dos palabras que se han convertido prácticamente en sinónimos, teniendo en cuenta la gran tradición que tiene este país con este deporte, reuniendo a los mejores exponentes mundiales de la disciplina. Por estos días, un jugador oriundo de Laboulaye cumplió su sueño de poder entrenar y compartir partidos en canchas neozelandesas de la mano de la academia NewZStudy, que realiza intercambios deportivos y académicos en esta lejana nación. Se trata de Juan Pedro Muzio, de 17 años, quien durante un mes y medio vivió esta increíble experiencia junto con otros jóvenes argentinos y chilenos.

“Él está alucinado, es todo nuevo, está muy contento”, contó a Puntal su papá, Matías Muzio, al tiempo que mencionó que su hijo tuvo la oportunidad de compartir gimnasio con jugadores estrella de proyección internacional. “Ellos estaban en una máquina y al lado estaba entrenando Barrett, un jugador profesional. Es como estar en el gimnasio y que estén los jugadores de River al lado, es una cosa increíble”, relató con emoción el vecino laboulayense, quien también es un apasionado del rugby.

Juan practica el deporte desde los 4 años y juega en el club Ranqueles como forward en la octava posición. Antes de la pandemia otros jóvenes de Laboulaye habían viajado a través de este intercambio, por medio de la academia que tiene conexión desde una organización chilena, y en este 2024 el adolescente logró concretar el ansiado periplo. El 15 de enero pasado partió rumbo a la ciudad de Napier, situada al noroeste de la isla, y por estos momentos ya está camino a la Argentina, con maravillosas anécdotas a cuestas y una experiencia que lo acompañará toda su vida.

“Juan fue a una casa de familia, que son casas que se ofrecen para alojar a los chicos. Él estaba junto con un chico de Mar del Plata y otro de Buenos Aires. Ellos los llevan al entrenamiento, los asisten, los contienen, porque obviamente para un chico de 16 o 17 años salir por primera vez solo del país es duro”, relató Matías.

Entrenamiento

La rutina deportiva que siguió Juan durante estas seis semanas fue intensa y rigurosa, muy similar a la práctica que llevan los jugadores de liga neozelandesa. A lo que se le sumó adaptarse a un ritmo de vida diferente, en el cual “ellos se levantan de día a las 7 de la mañana y se van a dormir de día, porque a las 7 de la tarde ya se acuestan”, narró Matías.

“Los primeros días les enseñaron cómo tendría que ser el entrenamiento, cómo tienen que prepararse ellos para jugar un buen rugby. Todos los días él entrenaba desde las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde, parando una hora para almorzar. A la mañana hacen gimnasio y a la tarde hacen cancha, hacen destrezas individuales, destrezas básicas del rugby, la ubicación en la cancha y todo eso. Después de los primeros 15 días, con los chicos de la academia organizan partidos con escuelas de Napier y de algunos pueblos cerca. Y después que hacen los partidos, al otro día los llevan al spa, a piletas con agua fría, con hielo, por el tema de los golpes. Después, a través de videos, analizan el juego. De cierta forma, sin ser un rugby profesional, los empiezan a preparar para incursionar en eso, en un deporte de alta exigencia”, sostuvo el papá de Juan.

“El objetivo nuestro como papás era que él viviera esta la experiencia de vida, entusiasmándolo y motivándolo con el deporte”.

Además, el laboulayense mencionó la metodología deportiva de este país en cuanto a esta disciplina, haciendo una analogía de la importancia del fútbol en la cultura y en la vida en Argentina. “En Nueva Zelanda, el rugby juvenil está dado por colegios, que como deporte tiene al rugby, o si no academias. Por ejemplo, Juan Pedro estaba con chicos menores de 18 años y esta academia tiene un equipo de Nueva Zelanda con chicos de 20 años. Entonces ahí es como que preparan a los chicos para que después vayan a los diferentes equipos del interior del país”, explicó.

A su vez, hizo hincapié en todos los conocimientos incorporados por Juan dentro de la cancha y durante las prácticas, que servirán para acercar todo lo aprendido a su club, Ranqueles. “Se trae la planilla de trabajo que le hicieron los profes de allá para el club y también para pasársela a otros clubes, acerca de cómo entrenar, de cómo prepararse, obviamente bajándolo al nivel y a las posibilidades que tenemos en Laboulaye. Esto es muy importante porque hace que se entusiasmen los otros compañeros”, dijo.

“El objetivo nuestro como papás era que él viviera esta la experiencia de vida, entusiasmándolo y motivándolo con el deporte”, recalcó Matías.