La ligadura de trompas de Falopio es una práctica quirúrgica que se realiza con mayor frecuencia en el Hospital. “En promedio, dos o tres por semana”, aseguran. Para solicitar esta intervención es necesario acercarse a la Consejería en Métodos de Esterilización Quirúrgica que comenzó a funcionar a partir de la adhesión provincial a la Ley nacional 26.130 de contracepción quirúrgica. Los martes, a las 8, hay una reunión con las personas interesadas en conocer sobre los procedimientos de esterilización y sus consecuencias, ya que a diferencia de los métodos anticonceptivos, son irreversibles.
Al respecto, Leticia Godoy, jefa de sala de Ginecología y Obstetricia del Nuevo Hospital señaló que “en promedio han aumentado las ligaduras de trompas en lo que va del año. Aproximadamente hacemos unas 2 o 3 a la semana, como mínimo. A las pacientes que van a cesárea con indicación médica se les realiza en el momento; a las que optan por ese método, también, y las que tienen parto se les da información para que puedan acceder a una ligadura posparto o programarla”.
A partir de la ley, los médicos están avalados para realizar estas intervenciones quirúrgicas si la persona tiene el deseo. Antes, sólo estaba permitido por razones de salud de la mujer.
-¿A qué se debe el crecimiento de la demanda de ligaduras?
-Creo que es por el empoderamiento de la mujer, al tener mucha más información que antes, y porque lo toma como un derecho adquirido. Ahora puede conocer todas las posibilidades y escoger lo que cree más conveniente en el marco de la ley. Tiene que prestar consentimiento por escrito, sola, sobre lo que desea hacer con su salud y sobre el número de hijos que quiera y pueda tener.
-¿Cuándo se recomienda a una mujer realizar una ligadura?
-Pueden optar por este método definitivo cuando está cumplida la fertilidad, si están conformes con el número de hijos. Además, le sugerimos a la mujer que si tiene más de 3 cesáreas corre riesgo de vida o su salud. La ligadura se toma como prioridad para mujeres que han tenido muchos hijos y para cuidar su salud. En general, todas las pacientes después de parir se van con un método anticonceptivo, con ligadura hecha o programada.
-¿Con qué frecuencia se realizan vasectomías?
-La verdad que no es frecuente. Lo que hacemos con el “Plan de maternidad centrada en la familia” es explicar que existe esta posibilidad. Hay pacientes que desconocen el método, por eso no preguntan.
Maternidad segura
Godoy adelantó que a partir de este año se comenzó a implementar el programa nacional “Maternidad centrada en la familia”, que consiste en un trabajo conjunto entre médicos, asistentes sociales y psicólogos “para informar sobre métodos anticonceptivos, prevención de enfermedades de transmisión sexual, cómo funciona la reproducción femenina y masculina, que método le puede favorecer a cada mujer de acuerdo al número de hijos, la pareja y a sus circunstancias, para que pueda elegir junto a su médico el que le quede mejor”.
La Maternidad Kowalk no se queda atrás
Daniel Grippo, director de la Maternidad Kowalk, señaló a PUNTAL que atienden entre 130 y 150 partos mensuales, y ejemplificó que “si antes de la ley se hacían ligaduras de trompa en determinadas ocasiones, hoy el promedio aumentó en seis o siete por semana”.
“La gran mayoría de las mujeres que acceden a esta intervención es porque no quieren tener más hijos o son mayores de 40. En su momento la ligadura era considerada castración y nada que ver. No le sacás nada a la mujer”, señaló.
Charlas informativas
La Consejería en Métodos de Esterilización Quirúrgica realiza charlas abiertas con mujeres que estén interesadas en acceder a una ligadura de trompas, los martes a las 8. El público se va renovando semana a semana. Algunos encuentros tienen dos o tres asistentes y otros nueve o diez. La metodología es compartir información y conocer la experiencias de cada participante en relación a la temática y al uso de métodos anticonceptivos.
“Recurrimos a ideas previas, si conocen gente que se haya ligado las trompas, si saben cómo les fue. La ligadura está siendo una cirugía cada vez más demandada. Se da una naturalización de la práctica”, explica Sandra Somadossi, trabajadora social y responsable de la Consejería. “Hay muchas creencias, mitos que tienen que ver con la prohibición y el ocultamiento que hubo en relación a esto”, señala.
Anticonceptivos
Los encuentros semanales con mujeres en el Hospital también indagan sobre métodos anticonceptivos. “En la Consejería se intenta crear una instancia donde no sólo la mujer venga a firmar el consentimiento y se vaya. Se aprovecha el momento porque se sabe que el mensaje de que se trabaje con cada una es un mensaje que después se multiplica”, afirma Somadossi.
Las actividades apuntan a dialogar con las mujeres sobre los métodos que conocen y cuánta confianza tienen en cada uno. “La mayoría ha utilizado algún método. El más frecuente es el hormonal, ya sea a través de píldoras o de inyecciones. Al DIU le tienen desconfianza. Se comparten las experiencias positivas y negativas, se reconstruye eso y se informa de otros métodos que existen”, explica la especialista.
A partir de la ley, los médicos están avalados para realizar estas intervenciones quirúrgicas si la persona tiene el deseo. Antes, sólo estaba permitido por razones de salud de la mujer.
-¿A qué se debe el crecimiento de la demanda de ligaduras?
-Creo que es por el empoderamiento de la mujer, al tener mucha más información que antes, y porque lo toma como un derecho adquirido. Ahora puede conocer todas las posibilidades y escoger lo que cree más conveniente en el marco de la ley. Tiene que prestar consentimiento por escrito, sola, sobre lo que desea hacer con su salud y sobre el número de hijos que quiera y pueda tener.
-¿Cuándo se recomienda a una mujer realizar una ligadura?
-Pueden optar por este método definitivo cuando está cumplida la fertilidad, si están conformes con el número de hijos. Además, le sugerimos a la mujer que si tiene más de 3 cesáreas corre riesgo de vida o su salud. La ligadura se toma como prioridad para mujeres que han tenido muchos hijos y para cuidar su salud. En general, todas las pacientes después de parir se van con un método anticonceptivo, con ligadura hecha o programada.
-¿Con qué frecuencia se realizan vasectomías?
-La verdad que no es frecuente. Lo que hacemos con el “Plan de maternidad centrada en la familia” es explicar que existe esta posibilidad. Hay pacientes que desconocen el método, por eso no preguntan.
Maternidad segura
Godoy adelantó que a partir de este año se comenzó a implementar el programa nacional “Maternidad centrada en la familia”, que consiste en un trabajo conjunto entre médicos, asistentes sociales y psicólogos “para informar sobre métodos anticonceptivos, prevención de enfermedades de transmisión sexual, cómo funciona la reproducción femenina y masculina, que método le puede favorecer a cada mujer de acuerdo al número de hijos, la pareja y a sus circunstancias, para que pueda elegir junto a su médico el que le quede mejor”.
La Maternidad Kowalk no se queda atrás
Daniel Grippo, director de la Maternidad Kowalk, señaló a PUNTAL que atienden entre 130 y 150 partos mensuales, y ejemplificó que “si antes de la ley se hacían ligaduras de trompa en determinadas ocasiones, hoy el promedio aumentó en seis o siete por semana”.
“La gran mayoría de las mujeres que acceden a esta intervención es porque no quieren tener más hijos o son mayores de 40. En su momento la ligadura era considerada castración y nada que ver. No le sacás nada a la mujer”, señaló.
Charlas informativas
La Consejería en Métodos de Esterilización Quirúrgica realiza charlas abiertas con mujeres que estén interesadas en acceder a una ligadura de trompas, los martes a las 8. El público se va renovando semana a semana. Algunos encuentros tienen dos o tres asistentes y otros nueve o diez. La metodología es compartir información y conocer la experiencias de cada participante en relación a la temática y al uso de métodos anticonceptivos.
“Recurrimos a ideas previas, si conocen gente que se haya ligado las trompas, si saben cómo les fue. La ligadura está siendo una cirugía cada vez más demandada. Se da una naturalización de la práctica”, explica Sandra Somadossi, trabajadora social y responsable de la Consejería. “Hay muchas creencias, mitos que tienen que ver con la prohibición y el ocultamiento que hubo en relación a esto”, señala.
Anticonceptivos
Los encuentros semanales con mujeres en el Hospital también indagan sobre métodos anticonceptivos. “En la Consejería se intenta crear una instancia donde no sólo la mujer venga a firmar el consentimiento y se vaya. Se aprovecha el momento porque se sabe que el mensaje de que se trabaje con cada una es un mensaje que después se multiplica”, afirma Somadossi.
Las actividades apuntan a dialogar con las mujeres sobre los métodos que conocen y cuánta confianza tienen en cada uno. “La mayoría ha utilizado algún método. El más frecuente es el hormonal, ya sea a través de píldoras o de inyecciones. Al DIU le tienen desconfianza. Se comparten las experiencias positivas y negativas, se reconstruye eso y se informa de otros métodos que existen”, explica la especialista.

