Mario Piastrelini, gerente de la Agrupación de Empresas Sanatoriales, indicó que el segundo pico de casos de coronavirus se torna inevitable. Además, reclamó que haya un financiamiento para las clínicas que atendieron el 80 por ciento de los casos hasta ahora, porque, de lo contrario, el panorama para el futuro cercano es complejo.
Piastrelini pidió que haya coordinación entre los diferentes sectores para afrontar la segunda ola y apuntó especialmente al Pami por el desfinanciamiento. Además, señaló que la obra social nacional pagó sólo entre el 30 y el 50 por ciento del módulo especial que se había determinado para la atención del Covid-19.
El gerente de Aesa habló con el programa Mensaje Directo, que se emite por Somos Río Cuarto y Quatro TV.
- ¿Qué primera mirada tiene del operativo de vacunación que arranca en las próximas horas?
- Las instituciones privadas estamos reportando planillas con la priorización de la gente que se debe vacunar. En esta primera partida de vacunas, se van a vacunar alrededor de 70 miembros de los equipos de salud de cada institución, y se han priorizado los sectores críticos: terapia intensiva, internación Covid y la recepción y guardia para cuadros respiratorios y febriles.
- ¿Les han informado cómo es la logística?
- Todos tienen que ir al Hospital a vacunarse y nos van a ir dando un orden.
- ¿Qué recepción han tenido entre el personal de salud? ¿Los profesionales y los trabajadores han mostrado mayoritariamente voluntad de vacunarse?
- La colocación de la vacuna es voluntaria, no obligatoria. Por lo tanto, se respetará la voluntad de cada uno. Y me parece, en función de eso, que todo lo demás son opiniones de cada uno. Mi opinión es que, cuando me corresponda, si tengo la oportunidad, me voy a vacunar con la primera vacuna que esté disponilbe, porque creo que es necesario. Respecto a la vacuna rusa, desde mi punto de vista, si bien no hay un reporte o evaluación de la Fase 2, el laboratorio que la produce es muy prestrigioso, ha generado otras vacunas existosas. Está hecha con una metodología clásica, es una vacuna de virus atenuados y creo que la efectividad va a ser buena. No obstante, por supuesto, es importante que el Anmat se expida, que haya información científica. Eso es bueno, pero estamos en una instancia en que debemos sumar herramientas para el segundo pico de casos que se van a venir. Y si logramos tener al equipo de salud vacunado y con inmunidad, sería una diferencia abismal a cómo enfrentamos el primer pico de la pandemia.
- No se tendrían las bajas en el equipo de salud que existieron en la primera ola y que dificultaron la atención.
- Seguro. Y hubo algunos casos de muertes en compañeros de trabajo que fueron lamentables y, si esta vacuna trae una solución a eso, hay que darle la oportunidad. Sigo diciendo que es mi opinión personal al respecto. Cada trabajador de la salud tendrá su propia visión.
- Casi todos los países que iniciaron la vacunación han puesto en marcha procesos de emergencia. No se llevan adelante todos los pasos que normalmente se hacen, precisamente por la situación extrema en que está el mundo.
- Sí, y en este caso, el sector de salud ya asumió el riesgo de ir al frente en las condiciones que existían. Y creo que fuimos, no sé si eficientes, pero al menos, eficaces en cómo se resolvió y cómo el subsector privado y público resolvieron el pico de la pandemia entre agosto y octubre. El segundo pico nos encuentra con veteranos de guerra, con gente que fue a la batalla y sobrevivió y sabe cómo cuidarse y qué hacer y cómo manejarse. Nos encuentra con dos o tres instituciones que ya tenemos para hacer PCR, con la posibilidad de que un número de gente del equipo de salud esté vacunado, y eso redunda en un sistema sanitario distinto del que arrancó en marzo y entró en batalla en agosto. Pero, a la vez, creo que hay que abrir los ojos, que el COE, la Municipalidad y los privados tendríamos que estar previendo reunirnos y avizorar qué vamos a hacer y cómo nos vamos a desenvolver en lo que se viene. Creo que hay cuestiones sin resolver, como el tema del financiamiento del subsector privado, que atendió el 80 por ciento de los casos.
- ¿No se cumplieron compromisos de financiamiento?
- Y... El Pami pagó una parte del módulo especial que tuvo por Covid. Pagó entre un 30 y un 50 por ciento, según la institución; y eso hace que las instituciones hayan tenido un déficit terrible en estos meses, no sólo porque no han producido, sino por el gran gasto que han tenido y el aumento de costos en insumos y tecnología. Los costos han subido más de un 60 por ciento y, en el mejor de los casos, hemos tenido un 10 por ciento de recomposición con algunas prepagas. Por ello, el subsector está muy debilitado y complicado frente a la nueva ola. Si el Pami no resuelve ese tema, si el Apross no accede a darnos alguna recomposición y si el sector sindical y de prepagas no acomoda un poco las cuestiones, siempre es peor el escenario que está por venir. Estas cuestiones han llevado a que, en Buenos Aires y en algunos lugares, se esté en un compás de reclamo y alerta, porque el sistema de salud, que viene golpeado desde hace muchos años, cada vez está peor. Este año ha sido terrible, así que me parece que tiene que haber una mesa, donde nos sentemos y el gobierno dé algunos lineamientos y señales, para que el sector financiador del sistema haga lo que tiene que hacer: darle oxígeno a las instituciones. También, tenemos que ir organizándonos, porque después de estas Fiestas, lo que estamos viendo como un lento aumento diario de casos por el relajamiento social, va a tener un impacto mayor. Ya han pasado tres o cuatro meses de los que adquirieron inmunidad natural, y sabemos que la inmunidad natural dura entre 3 y 6 meses, y estamos entrando en un contexto de variables que van a derivar en un aumento de los casos. Los sistemas de salud tenemos que organizarnos.

