El intendente de Villa Valeria, Darío Ardiles, manifestó su preocupación por la abultada deuda que tienen las obras sociales por la atención de la salud en la localidad, y advirtió que esta situación pone en serio riesgo el sistema.
El mandatario mencionó que son más de $ 7,7 millones la deuda acumulada de las obras sociales, y de este monto más de $4 millones corresponden al Pami, por servicios que en el centro de salud local les prestan a los afiliados de dicha mutual.
“Así no hay servicio de salud que lo soporte", señaló intendente Ardiles, consultado por Cabledigital.
Ardiles asegura que esta situación pone en jaque al sistema de salud, ya que para municipios como el de Villa Valeria se hace muy difícil sostener las prestaciones. Y además, en un contexto de emergencia sanitaria, señaló que de tener los ingresos de las obras sociales, se podría invertir para la prevención y equipamiento de la salud a nivel local.
El intendente señaló que las cifras antes mencionadas resultan de la acumulación de deuda que viene desde 2017, pero que el mayor porcentaje, por atraso en pagos, corresponden al año pasado, es decir 2019.
E insistió en que el no contar con esos ingresos restringe toda posibilidad de invertir en mejoras sanitarios, sino que al contrario, deben usarse recursos locales para afrontar los gastos diarios de salud.
“Cuánto equipamiento podríamos comprar para nuestro Hospital para una mejor calidad de atención para nuestros habitantes, lo que reditúa en una mejor calidad de vida”, reflexionó Ardiles.

