El Santuario de La Consolata de Sampacho se unirá el próximo miércoles a una jornada mundial de oración por la unidad y la paz, en el marco de la iniciativa “Un millón de niños rezando el rosario” de la fundación internacional Aid to the Church in Need (ACN), que realiza la actividad cada 18 de octubre. En esta edición, con el conflicto armado en Israel, desde la parroquia sampachense invitan a niños y comunidad en general a elevar sus plegarias pidiendo el cese de la violencia.
“Este año de manera muy especial queremos unirnos, convocar a todos los niños frente al Santuario a las 13 horas, uniéndonos durante todo el día 18 de octubre, sumándonos a los chicos que se reúnen a rezar el rosario por la paz en distintas partes del mundo, en distintos países”, indicó el padre Osvaldo Leone a Puntal.
En este sentido, el religioso instó a todos los vecinos a participar de esta iniciativa en todas las ciudades, “para todos que se puedan sumar a esta propuesta tan importante, en estos momentos que hay tanto desencuentro, que hay tanta guerra, que hay tanta confrontación y que no se valora ni se respeta la vida humana y se atenta contra el prójimo”.
Leone, en consonancia con las palabras del papa Francisco, brindó una reflexión ante el escenario de escalada de violencia y muerte que se vive a nivel global. “Estamos viviendo tiempos de crisis de unidad y de paz en el mundo. Lo vemos reflejado no solamente en este enfrentamiento en el que el terrorismo se hace presente en Israel, en la Franja de Gaza, donde miles de inocentes de toda edad han perdido la vida; lo vemos en Ucrania, Rusia, en la zona de Armenia, lo vemos en distintos lugares del África, aunque no sean del todo noticia; lo vemos incluso en nuestra misma patria, en nuestra sociedad, en tantas familias. Hay ausencia de paz en el corazón de las personas. Debemos mirarnos para reconocernos como hermanos, más allá de y a pesar de las diferencias, debemos encontrarnos, debemos cuidarnos y debemos velar por cada uno, en una sociedad también agresiva”, expresó.
Además agregó que “lo que está pasando y sobresale en el mundo, en estos ataques, es falta de amor a la vida, falta de paz en el corazón del ser humano, por eso hoy más que nunca debemos prestar atención al hermano, bajar los decibeles en nuestra propia vida para tener una mirada esperanzadora, en la que la vida se ponga de manifiesto, en la que sobresalga ante todo recuperar el valor y el respeto a la vida”.
Cabe recordar que la iniciativa “Un millón de niños rezando el rosario” remonta sus orígenes al año 2005, cuando un grupo de niños rezaban el rosario en una ermita de la capital venezolana de Caracas y varios de los presentes recordaron las palabras del padre Pío: “Cuando un millón de niños recen el rosario, el mundo cambiará”. La campaña se extendió rápidamente por todo el mundo.

