Moine advirtió sobre “un notorio incremento de la demanda social”
El intendente de San Basilio señaló que el escenario se complica aún más teniendo en cuenta la baja en la coparticipación que obliga a cuidar más los gastos del municipio
El intendente de San Basilio Rubén Moine manifestó que este nuevo periodo de gobierno se iniciará con nuevos bríos. No obstante, pese al optimismo aclaró que la actual situación económica del país repercute de forma casi directa en el accionar de todas las municipalidades.
“El panorama es así: una menor coparticipación y un incremento notorio de la demanda social preocupan a cualquier intendente”, dijo.
El gobernante de San Basilio consideró que habrá que ajustar todo tipo de gastos, pero sin abandonar la obra pública que es necesaria para garantizar el desarrollo y el progreso.
“Hace dos años tomamos el comedor Paicor con alrededor de 25 niños, en tanto que en la actualidad concurren unos 60 chicos. Eso habla a las claras de la necesidad que tienen las familias y a las que debemos asistir”, sostuvo el mandatario.
Moine prosigue expresando que a esta necesidad se suman otras tales como “la asistencia que tienen muchos vecinos de menores recursos que requieren lo mínimo para vivir, como el pago del alquiler, los costos de la energía eléctrica, medicamentos. No se los puede abandonar”.
“En consecuencia, ante una fuerte demanda social, y una sensible baja de los ingresos de la coparticipación, hacen que la ecuación económica sea más ajustada”, admitió.
Esperanzas
El intendente realizó estas declaraciones en el ámbito de la fiesta patronal de San Basilio Magno, por lo que dijo que la esperanza de un tiempo mejor siempre está latente. En este orden, sostuvo que tiene expectativas de que después de la mitad de año la situación económica mejore y que haya trabajo para todos.
“Somos poblaciones de mucha productividad agropecuaria y por esa razón creemos en los potenciales del campo”, manifestó en alusión a lo que es la actual cosecha gruesa que en este año tiene rindes importantes.
Afirmó finalmente que la banca comercial de a poco se va movilizando, y ello representa un buen augurio para los próximos meses.
Héctor Domingo Amaya
Redacción Puntal
“El panorama es así: una menor coparticipación y un incremento notorio de la demanda social preocupan a cualquier intendente”, dijo.
El gobernante de San Basilio consideró que habrá que ajustar todo tipo de gastos, pero sin abandonar la obra pública que es necesaria para garantizar el desarrollo y el progreso.
“Hace dos años tomamos el comedor Paicor con alrededor de 25 niños, en tanto que en la actualidad concurren unos 60 chicos. Eso habla a las claras de la necesidad que tienen las familias y a las que debemos asistir”, sostuvo el mandatario.
Moine prosigue expresando que a esta necesidad se suman otras tales como “la asistencia que tienen muchos vecinos de menores recursos que requieren lo mínimo para vivir, como el pago del alquiler, los costos de la energía eléctrica, medicamentos. No se los puede abandonar”.
“En consecuencia, ante una fuerte demanda social, y una sensible baja de los ingresos de la coparticipación, hacen que la ecuación económica sea más ajustada”, admitió.
Esperanzas
El intendente realizó estas declaraciones en el ámbito de la fiesta patronal de San Basilio Magno, por lo que dijo que la esperanza de un tiempo mejor siempre está latente. En este orden, sostuvo que tiene expectativas de que después de la mitad de año la situación económica mejore y que haya trabajo para todos.
“Somos poblaciones de mucha productividad agropecuaria y por esa razón creemos en los potenciales del campo”, manifestó en alusión a lo que es la actual cosecha gruesa que en este año tiene rindes importantes.
Afirmó finalmente que la banca comercial de a poco se va movilizando, y ello representa un buen augurio para los próximos meses.
Héctor Domingo Amaya
Redacción Puntal