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Un médico irá a juicio por el robo a su amigo, en country San Esteban

Rodolfo Eduardo Balerdi quedó imputado de ser partícipe necesario de robo calificado por haber facilitado a tres hombres la llave que le había confiado una familia con la que mantenía una estrecha relación. Sucedió en julio de 2018

Dos años después de haber quedado en el centro de todas las sospechas, un médico riocuartense deberá rendir cuentas en la Justicia por el robo que sufriera su amigo en una vivienda del country San Esteban.

Rodolfo Eduardo Balerdi, un conocido radiólogo de la ciudad, por ese entonces vivía en el lote 149 del barrio cerrado y mantenía una estrecha relación de amistad con la familia Barrotto.

Tanto es así que, en julio de 2018, los Barrotto se habían ausentado unos días de la ciudad y, por ese motivo, le habían confiado la llave de la casa a la esposa de Balerdi.

En esas circunstancias, el profesional se habría valido de la llave en cuestión para organizar un robo a la vivienda de su amigo, en la lluviosa noche del 17 de julio de 2018.

Las cámaras de vigilancia de vecinos de la familia Barrotto comprometieron a Balerdi y a otros tres hombres que aún no fueron identificados por los investigadores.

En aquel momento, Balerdi pudo evitar la detención y la prisión preventiva porque a criterio de la fiscalía de Segundo Turno no existía riesgo de fuga.

Lo que Balerdi no consiguió fue desembarazarse de la imputación que le aplicó el fiscal Javier di Santo: robo calificado por el uso de llave verdadera retenida, en calidad de partícipe necesario. Es la misma figura por la que ahora el fiscal ordenó que la causa sea elevada a juicio en la Cámara Segunda del Crimen, de Río Cuarto.

Según la requisitoria fiscal, Balerdi fue acusado de haber ingresado al country a tres hombres, ocultándolos en su vehículo, un Volkswagen Vento dominio OUL167, con vidrios polarizados.

Di Santo sostuvo que todos ellos entraron por el puesto de guardia número 2 del San Esteban y se dirigieron hasta los lotes 318/319, donde está emplazada la vivienda de Ricardo Cristian Barrotto y su familia. En ese momento, se encontraba desocupada porque los Barrotto estaban de vacaciones.

Una vez en el lugar, los tres extraños ingresaron por el garage, utilizando la llave que les habría facilitado Barrotto.

“Para no ser vinculado al atraco, Balerdi se alejó en dirección sur por el único camino interno del predio”, señaló la acusación.

Un festín de dos horas

Una vez que ingresaron a la casa, los desconocidos desactivaron el sistema de seguridad, giraron las cámaras de vigilancia para no ser captados y se llevaron el aparato donde quedan registradas las imágenes.

De esa forma pudieron moverse libremente por las dos plantas de la propiedad con la tranquilidad de que nadie los importunaría.

Así fue como desvalijaron por completo la casa (ver recuadro). De acuerdo a las averiguaciones de la fiscalía, ingresaron a las 21.33 y se retiraron con el cuantioso botín a las 23.30.

Afuera de la vivienda ya los esperaba nuevamente Balerdi -aseguró Di Santo-, quien los subió a la parte trasera de su auto para sacarlos del country por el mismo puesto de vigilancia por el que habían entrado.

Al filo de la medianoche, el médico regresaba a su vivienda sin sospechar que todos esos movimientos habrían quedado registrados por otras cámaras de vigilancia apostadas en el sector.