El conflicto con San Luis por el ingreso de productores y camioneros a esa provincia para poder trabajar fue ganando tensión con el correr de los meses de un lado y del otro del límite interjurisdiccional. Hoy habrá un nuevo episodio que podría convertirse en un prolegómeno de medidas de fuerza iniciadas de manera conjunta en al menos tres provincias diferentes.
Un grupo de productores del sur provincial, camioneros y entidades ruralistas de la región se convocaron a las 11 de la mañana en el límite de la ruta 7 para realizar una asamblea que busca determinar los pasos a seguir luego de que el camino judicial no aportara demasiadas soluciones y espera un pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia de la Nación tras el episodio de dos fallos contrapuestos de primera instancia: uno, el de Río Cuarto y el otro, de San Luis, que avaló lo realizado por el gobierno de Alberto Rodríguez Saá.
El rebrote del conflicto tiene que ver con el calendario productivo. Luego de las severas dificultades que atravesaron muchos productores para levantar la cosecha gruesa en los campos de San Luis entre abril, mayo y junio, viene ahora otra instancia en la rueda que nunca se detiene: la siembra de la nueva campaña. Para eso es necesario preparar los lotes y ya es el tiempo de iniciar esa tarea y, con las barreras de ingreso impuestas en los límites, que tomaron forma de taludes, zanjas y férreos controles, la preocupación creció.
“Ya llevan 160 días intentando sostener sus empresas, prácticamente todas familiares, con la imposibilidad de transitar entre las provincias con la fluidez que necesitan para atender sus trabajos, así como asistir a su personal”, explicaron desde la organización.
Por ese motivo piensan ya en enviar una nueva carta al gobernador puntano con el objetivo de acordar alguna medida que flexibilice, con el uso de los protocolos correspondientes, el ingreso de quienes tienen que trabajar del otro lado del límite. Por eso le solicitan al gobierno de San Luis “consensuar medidas a seguir, o protocolo, acorde a los requerimientos que exige la diversidad de nuestra actividad”, indican, antes de enumerar una serie de propuestas que acompañan con los siguientes argumentos: “la imperante sequía que azota a San Luis y que obliga a adecuar el manejo ganadero, la inminente época de parición; próximo comienzo de la siembra gruesa, principal motor productivo de la provincia, que necesita tránsito de insumos, maquinarias, profesionales, trabajadores, transportistas, mecánicos”.

