Aunque el contexto no es el mejor de los últimos años, la empresa SAT sigue poniendo la mira en la expansión aunque ahora con mayor cautela y pasos cortos. La urbana de pasajeros cumple hoy 69 años y si bien el crecimiento fue una constante, la recesión general de la economía no la dejó a un costado.
“En 69 años pasaron un montón de cosas pero principalmente hay que destacar el gran crecimiento que tuvo la empresa. El empuje de aquellos 62 obreros que llegaron al principio para la fundación se transformó en dos líneas que fueron ampliándose hasta las 18 de hoy, suburbanas y media distancia”, recordó el actual presidente de la empresa, Julio Titarelli.
“Hoy realmente somos la empresa urbana más grande del interior de la provincia. Y de media distancia somos una empresa renombrada en Córdoba”, agregó.
En la firma trabajan 198 personas entre choferes, administrativos, mecánicos, mantenimiento, boleterías y centros de expendio, con lo que se constituye como una de las empresas privadas que mayor empleo da en la ciudad. “El centro de expendio que tenemos hoy no se ve en otras ciudades, porque en el resto se utilizan las boleterías de las empresas mientras nosotros tenemos un centro propio. Ahí va toda la gente a hacer los trámites de los boletos sociales en las distintas formas”, remarcó Titarelli.
El 14 de noviembre del año pasado fue una bisagra importante para la SAT porque comenzó el nuevo esquema de pago de boletos. “Fue una modificación estructural después de 68 años, que fue el reemplazo del pago en efectivo por el electrónico, con tarjeta. Ese cambio pudo haber afectado a algún pasajero pero en términos generales no hubo inconvenientes en el paso de sistema. Teníamos algún temor, pero finalmente los usuarios se adaptaron rápidamente y nosotros aportamos todo para lograrlo sin dificultades”, contó.
“Hoy la gran caída de pasajeros que tenemos responde más a la coyuntura económica que a otra razón. Tenemos una fuerte recesión en el país y eso está mostrando una caída de alrededor de entre el 15 y el 17 por ciento en cantidad de pasajeros”, agregó.
Con respecto al horizonte de la empresa, Titarelli remarcó: “El objetivo siempre es seguir creciendo. Mantener el servicio que tenemos en Río Cuarto, que no es fácil, y que no tenemos dudas que es de excelencia en comparación con otras ciudades. Hoy nos encuentra con una flota de ómnibus que supera en antigüedad el año 2013. Estamos cumpliendo ampliamente con el marco regulatorio y creemos que las autoridades tienen que estar orgullosas del servicio que existe en la ciudad. A pesar de los problemas y de lo que creemos que viene, por lo que la empresa vive una situación compleja”.
“Hoy realmente somos la empresa urbana más grande del interior de la provincia. Y de media distancia somos una empresa renombrada en Córdoba”, agregó.
El 14 de noviembre del año pasado fue una bisagra importante para la SAT porque comenzó el nuevo esquema de pago de boletos. “Fue una modificación estructural después de 68 años, que fue el reemplazo del pago en efectivo por el electrónico, con tarjeta. Ese cambio pudo haber afectado a algún pasajero pero en términos generales no hubo inconvenientes en el paso de sistema. Teníamos algún temor, pero finalmente los usuarios se adaptaron rápidamente y nosotros aportamos todo para lograrlo sin dificultades”, contó.
“Hoy la gran caída de pasajeros que tenemos responde más a la coyuntura económica que a otra razón. Tenemos una fuerte recesión en el país y eso está mostrando una caída de alrededor de entre el 15 y el 17 por ciento en cantidad de pasajeros”, agregó.
Con respecto al horizonte de la empresa, Titarelli remarcó: “El objetivo siempre es seguir creciendo. Mantener el servicio que tenemos en Río Cuarto, que no es fácil, y que no tenemos dudas que es de excelencia en comparación con otras ciudades. Hoy nos encuentra con una flota de ómnibus que supera en antigüedad el año 2013. Estamos cumpliendo ampliamente con el marco regulatorio y creemos que las autoridades tienen que estar orgullosas del servicio que existe en la ciudad. A pesar de los problemas y de lo que creemos que viene, por lo que la empresa vive una situación compleja”.

