Río Cuarto | Selección | Córdoba |

Córdoba: las lluvias no lograron revertir el impacto de la tercera Niña

La siembra de los cultivos de verano sigue retrasada con respecto al año pasado y los lotes aguardan aportes de agua más relevantes para las próximas semanas. Las altas temperaturas son el otro condicionante que atraviesan

La campaña agrícola en Argentina sigue padeciendo las consecuencias de la tercera Niña, a pesar de las lluvias que ocurrieron, con distinta intensidad, en distintos puntos del país. Es que los acumulados están lejos de revertir el déficit registrado, no sólo en los últimos meses, sino desde la salida del último verano, lo que impidió iniciar el ciclo con reservas en los perfiles.

Por eso el último informe de la Bolsa de Cereales de Córdoba destaca que “las últimas lluvias no alcanzaron a contrarrestar el efecto de la sequía y las altas temperaturas”.

Luego enumera el estado de situación de cada uno de los cultivos que inician ya su proceso anual. Con respecto al maíz, la última estimación de superficie sembrada indica que en Córdoba se implantarían en total 3,3 millones de hectáreas, de las cuales el 43% ya estaría implantado. La actividad presenta un retraso respecto al año pasado motivado principalmente por la falta de precipitaciones que permitan avanzar con la labor.

En el último trimestre del 2022 continuó el déficit hídrico en la provincia, lo que ralentizó la labor de siembra en algunos cultivos respecto a años anteriores. Entre los días 7 y 12 de diciembre se registraron precipitaciones de diversa magnitud y localización en la provincia y, aunque no fueron lluvias abundantes, motivaron la aceleración de la labor de siembra de los cultivos estivales.

En cuanto a la elección de la fecha de siembra, sólo un 15% de los lotes se habría sembrado en fechas tempranas, mientras que el 85% restante lo haría en fechas más tardías, a la espera de mejores condiciones tanto al momento de la siembra como para el desarrollo del cultivo.

En relación con los estadios fenológicos, aquellos lotes sembrados en fechas tempranas se encuentran mayormente con la 9a hoja desarrollada (V9), a la vez que los sembrados más tarde presentan generalmente la 1a hoja desarrollada (V1).

Respecto al estado general, los colaboradores de la Bolsa reportaron estrés hídrico severo y térmico por altas temperaturas, además en algunos casos se evidenció la presencia de complejo de orugas cortadoras con incidencia variable. Por lo anterior, la condición general es mayormente buena a muy buena.

En cuanto al cultivo de soja, se calcula que hacia mediados de diciembre ya se encuentra sembrado casi un 70% de los 4 millones de hectáreas que se estimaron desde el Departamento de Información Agronómica de la BCCBA. Al igual que en el caso del maíz, la labor se inclinó más hacia las fechas tardías debido a que los productores aguardaron lluvias para sembrar con mejores condiciones. Es por esto que solo un 36% de los lotes de la provincia se habrían sembrado de manera temprana, mientras que el restante 64% fue en fechas tardías.

A la fecha del relevamiento, los lotes más avanzados se encontraban en V4 (4° nudo), con presencia generalizada de oruga bolillera (Helicoverpa gelotopoeon), bicho bolita (Armadillidium vulgare) y vaquita defoliadora (Megascelis sp), con grado de incidencia variable según la zona. Los lotes en pie se encuentran mayormente en condiciones entre buenas y muy buenas.

El sorgo enfrentaría una caída del 7% en su superficie durante la campaña 2022/23 respecto a la precedente y se debe principalmente a la baja rentabilidad esperada del cultivo y al problema del pulgón amarillo (Melanaphis sacchari).

Con un avance de siembra que en la primera quincena de diciembre superaba el 60% de los lotes proyectados, el sorgo en pie atravesaba sus primeros estadios, estando el 50% del cultivo en estado 1 (lígula de la 3a hoja visible). La etapa vegetativa la estaría transitando mayoritariamente (80%) entre buenas y excelentes condiciones, aunque es necesario el aporte de lluvias para que no se profundicen los malos y regulares estados.

La oleaginosa este año disminuiría su área sembrada en un 15%, afectada por las malas condiciones meteorológicas, el incremento del precio de los alquileres y problemas sanitarios como la presencia de carbón (Thecaphora frezii) en el suelo.

Hacia mediados de diciembre la labor de siembra estaba próxima a culminarse, ya que llegaba al 95%.

Desarrollando sus primeras hojas tetrafoliadas, casi el 90% del maní implantado presentaba entre buenos y excelentes estados, considerando que por su estadio fenológico el cultivo tiene baja demanda de agua. Igualmente, esa demanda se irá acrecentando si continúan las altas temperaturas y la falta de agua, a medida que el cultivo avance en su fenología.

La superficie destinada a girasol superaría en un 30% a la de la campaña anterior y alcanzaría 92.700 hectáreas. La disminución de la oferta a nivel mundial que aumentó su rentabilidad y la tolerancia del cultivo a condiciones meteorológicas limitantes fueron los factores con mayor peso en la decisión de siembra.

En los primeros días de diciembre habría culminado la siembra de girasol en la provincia, encontrándose los lotes con plantas desarrollando entre 3 y 9 pares de hojas verdaderas. En ausencia de plagas y/o enfermedades, el cultivo enfrenta estrés hídrico por falta de agua y térmico por temperaturas elevadas de manera generalizada en toda la provincia, por lo que, como en los demás cultivos, se espera que ocurran lluvias que alivianen el estrés y disminuyan futuros riesgos.