Entre los objetivos del proyecto en tratamiento se destaca la necesidad de modificar los artículos 8° y 9º de la ley 27.640 -Ley de Biocombustibles- para establecer el aumento en el corte de gasoil y de nafta, en un porcentaje obligatorio de biodiesel y bioetanol en su caso.
“Es una realidad de hecho, y una situación de público y notorio conocimiento, la grave crisis imperante en las provincias que integran nuestro país, en especial en el norte argentino, del constante y persistente desabastecimiento de combustibles, nafta y en especial gasoil, en los últimos meses”, remarcan los fundamentos.
“Esta cuestión que afecta a los argentinos y que involucra a los sectores público y privado, como a los trabajadores, que desarrollan sus actividades comerciales y productivas basadas en el transporte, deriva inevitablemente en una verdadera situación de emergencia, por la escasez de combustible, que impacta de manera directa en la marca del proceso económico y financiero de nuestro país”, agregan.
“Estamos frente a un problema que no tiene visos de solución, al menos no en lo inmediato y contamos con una medida que puede ayudar a paliar ésta situación”, destacan en referencia al incremento del corte de biocombustibles en los surtidores.
En ese sentido, una carta enviada a los senadores de parte de la Cámara de Bioetanol de Maíz y del Centro Azucarero Argentino, destaca 10 puntos centrales por los cuales le piden a los legisladores el acompañamiento al proyecto:
1. Supera una ley agotada
La Ley 27.640 estableció un marco regulatorio agotado que se convirtió en un freno para la actividad y para nuevas inversiones. El proyecto de la Liga propone un esquema superador, previsible y sostenible.
2. Es moderno, equilibrado y no afecta intereses existentes
La propuesta impulsa crecimiento sin perjudicar a las empresas petroleras —solo sustituye nafta importada— ni a las provincias productoras de hidrocarburos, ya que las regalías se cobran sobre el crudo y el gas extraído, no sobre los combustibles que se mezclan o importan. Mantiene asimismo un uso equilibrado de materias primas.
3. Incrementa la mezcla y abre el mercado
Eleva el corte obligatorio de bioetanol en naftas del 12% al 15, incorpora un mercado libre por encima de ese umbral, y abre amplía las opciones de combustibles y de movilidad para los consumidores (autos flex, híbridos, etc.) y mayor uso en las provincias.
4. Fomenta competencia y transparencia
Se eliminan los cupos y los precios discrecionales. En su lugar, se implementan licitaciones públicas y transparentes por volumen y precio, con un techo en paridad de importación que asegura precios competitivos y protege al consumidor.
5. No pide privilegios fiscales
A diferencia de regímenes especiales como el RIGI, no contempla subsidios, ni beneficios en Ganancias, IVA, aduanas o acceso cambiario. Se basa en reglas claras y en la competitividad intrínseca de la agroindustria argentina.
6. Neutralidad fiscal asegurada
El costo fiscal neto equivale a menos de 0,017% de la recaudación nacional, totalmente compensable mediante simple acto administrativo de ARCA: ante cada aumento de corte, debe ajustar los impuestos a los combustibles (ICL / ICO) a la porción fósil de la mezcla, medida sin impacto en el precio surtidor ni en el costo de petrolera ni en las cuentas públicas. Tampoco afecta a las regalías petroleras de las provincias petroleras.
7. Ahorro de divisas para el país
Se preservan las reservas del Banco Central por la sustitución de importaciones de nafta. El incremento el corte del 12 al 15% de bioetanol representa un ahorro estimado de US$ 150 millones anuales.
8. Industrialización e Impulso federal y productivo
Genera valor agregado en origen al maíz y la caña de azúcar, promueve empleo de calidad en el interior y otorga a las provincias herramientas para desarrollar sus propias políticas energéticas.
9. Participación de las petroleras en la transición
El proyecto permite que las empresas petroleras participen en el mercado del bioetanol, integrando soluciones concretas frente al enorme desafío ambiental de ese sector.
10. Soberanía Energética + Alimentos
Al aumentar la producción de bioetanol, no solo se importan menos naftas, aumenta también la producción de energía eléctrica renovable y la producción de alimentos para producir carnes, leches y huevos.