Tranquera Abierta | sequía |

Río Cuarto: desde noviembre llovió la mitad de lo que necesita la soja

Según la Bolsa de Comercio de Rosario, se registraron 270 milímetros frente a los 500 o 600 que necesita la oleaginosa. Admiten que no habrá lluvias importantes en febrero y la situación se agrava.

La sequía que cubre a buena parte de la zona central del país, la de mayor potencial agrícola, parece lejos de llegar a su fin. De hecho ya hay pronósticos poco alentadores para el resto de febrero, cuando se estiman precipitaciones de poca relevancia justo cuando los cultivos definen su capacidad productiva. Por eso los recortes en las estimaciones de la campaña empezaron a ganar espacios.

La falta de agua reinante comenzó a profundizarse en el último tramo del año pasado. De hecho, desde comienzos de noviembre se registraron en la zona de Río Cuarto la mitad de la lluvia que requiere la soja. En total, según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, fueron 270 milímetros frente a los 500 o 600 que necesita la oleaginosa. Hay zonas en peores condiciones, como el centro de  la provincia de Buenos Aires o Santa Fe.

Por eso desde la misma Bolsa se proyecta una caída, hasta el momento, de 4 millones de toneladas de soja sobre la estimada originalmente para la campaña.

“Cercada por la falta de agua, la producción de la oleaginosa sería de 16,8 millones de toneladas, contra los 20,6 del ciclo anterior. La soja de primera se perfila con rindes de 33 quintales, muy lejos de los 40 que definía el año pasado. La expectativa en la soja de segunda se desmorona y podría quedar con solo 20 quintales por hectárea remarcó el informe de la GEA.

La inestabilidad que comenzó a darse en la jornada de ayer se extendería hasta esta mañana. “El lunes, un frente frío ganará lentamente terreno, avivando lluvias generalizadas en el oeste de Buenos Aires y sudeste de Córdoba. Pero las posibilidades de lluvias más interesantes estarían en el día martes 20”, remarcó el estudio.

“El panorama es difícil”, comentó el especialista en agrometeorología, que presenta los informe de la GEA, José Luis Aiello. “Dos centros de alta presión, en el Atlántico Sur y en los niveles altos de la atmósfera producen un efecto que amortigua la eficacia del pasaje de frentes fríos. Desde el sábado y hasta el martes se dará un nuevo episodio de lluvias sobre la región pampeana pero bajo el efecto negativo de dichos centros de alta presión. Las lluvias serán moderadas, excepto en áreas donde se produzcan efectos convectivos”, remarcó.



 Se derrumban los rindes en soja de primera



En detalle, el informe de la GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario destacó que la sequía limitaría a la campaña de soja a 16,8 millones de toneladas, 3,8 millones menos respecto al periodo anterior. Con un 70% de los lotes en pleno aumento de peso de semillas, el rinde promedio de la soja de primera se desploma cada día que pasa sin lluvias. 

Muy por debajo de las expectativas que se tenían para esta campaña, los rindes promedios se estiman en 33 quintales por hectárea, 7 puntos por debajo de la campaña anterior. 

A 1,2 millones de hectáreas ubicadas en el extremo sur de Santa Fe y al norte de Buenos Aires se las consideran entre regulares y malas. Sus rindes rondarían los 25 quintales. En Marcos Juárez ya se habla de una pérdida de 10 quintales de rendimiento.

“Los mejores lotes del área, el 15% de la región núcleo que fue la privilegiada por el paso de las tormentas, si bien mantienen altas expectativas también van descontando rinde. Hasta hace dos semanas se esperaban rindes que hasta podrían haber superado a las marcas del año pasado, o sea por encima de los 45 quintales.  Hoy ya se hablan de marcas más moderadas que promediarían los 42 quintales”, indicó el informe de la GEA. 

Por su parte, la soja de primera está dando una gran batalla por mantener sus semillas formadas sin deshacerse de las vainas más jóvenes, tratando de aplazar la pérdida de hojas. Pero la falta de agua le juega en contra. La situación es muy crítica y puede dejar graves consecuencias, advierten los técnicos. Es primordial que aparezcan las lluvias en los próximos días para mantener la condición y no bajar el peso de los granos.