Salud | Sergio López

"No hace falta saber cantar sino tener ganas de auto-descubrirse utilizando la voz y el cuerpo"

El facilitador terapéutico Sergio López, a través de Canto Terapia Integradora, contribuye a que muchísimas personas logren ser conscientes de "las cosas bonitas que guarda la voz" para mejorar la calidad de vida

Sergio López, facilitador terapéutico.

 

Autodidacta en la guitarra, aseguró que tuvo alguna clase “de pibe”. Desde sus inicios se ligó a la música popular argentina, al folclore. “Transité muchos años después de llegar a vivir de la música, fue una experiencia muy bonita. Sin embargo, llegó un momento de mi vida, viviendo de lo que amaba que es la música, en el que me di cuenta que no estaba disfrutando de lo que hacía, esto pasó hace más de 10 años (15)”, comenzó contando Sergio López, facilitador terapéutico en Canto Terapia Integradora cuando recibió a Salud & Ciencia esta semana.

Tanto como en la música, López siempre vio su labor desde la mirada del compromiso social. Durante la entrevista contó cómo guió un trabajo con personas con discapacidad que derivo en el conocido grupo Los Duendes del Viento; “héroes de la ciudad que dejaron su historia marcada en el país”, dice para referirse a ellos. Un grupo de jóvenes que llegaron a grabar un disco, se vincularon con artistas como Rally Barrionuevo, Los Tequis, el Dúo Coplanacu, entre otros. Llevaron adelante el primer Festival Nacional de Integración, y tuvieron la oportunidad de cantar el Himno Nacional en una de las ediciones del Festival de Cosquín.

El terapeuta recuerda que eran muchas las versiones y opciones para el Himno en una reunión previa al evento, entre ellas estaba la de Jairo. “Cuando (los encargados de la producción de Cosquín) escuchan nuestra versión, no afinada, el jefe de programación, me dice, ‘dame un argumento’. ‘Cualquiera de las otras versiones le hará bien a nuestra cultura, pero si nos elijen a nosotros le van a hacer un bien a la humanidad’, les dije y creo que fue suficiente para convencerlos. A la semana nos llamaron para que abriéramos Cosquín con el Himno” recuerda.

Sergio López | Facilitador terapéutico en Canto Terapia Integradora

López trabajó una década en salud mental. Viajó durante mucho tiempo a Rosario, donde cursó musicoterapia y medicina mente, cuerpo y alma, que lo llevaron a reforzar su proyecto de lo que hoy es Canto Terapia Integradora, “para mí fue un aprendizaje muy bonito, muy abundante”, remarcó.

Basó su búsqueda teórica en la teoría de Carl Jung, de la cual indica: “la teoría de Carl Jung me ayudó mucho a reforzar todo lo que venía buscando y así fue como estoy en este camino ligado a lo que es el compromiso social, creo que voy a morir de la misma manera, comprometido y con muchísimas personas que me respalda en esto, que es muy importante”.

¿Cómo haces el abordaje de una nueva persona que toma esta terapia?

Eso está netamente ligado a lo que marca la diferencia entre dar o recibir una clase de canto; con tomar un taller de cantoterapia, que está precisamente en la información. Esto no es cantar por cantar, es tomar conciencia de lo que uno está haciendo y aprender a tomar este lenguaje universal desde otro lugar absolutamente innovador y sanamente transgresor donde la persona no necesariamente tiene que saber cantar sino que tiene que tener todas las ganas de auto-descubrirse utilizando la voz y el cuerpo como herramienta principal. Todas las cosas bonitas que guarda o encierra nuestra voz, se constituyen en un sinfín de herramientas que cualquier persona puede conocer para mejorar su calidad de vida. Una de las frases de Carl Gustav Jung que más me gusta es que ‘a la hora de tocar un alma humana sépase apenas otra alma humana’. Entonces con muchísima cautela uno puede trabajar sobre sí en el mundo del autoconocimiento utilizando la voz y lo que descubre es algo maravilloso

¿Cómo te impacta a vos una nueva persona?

Hace 5 o 6 años llegué a tener 17 alumnos, hoy tengo 130. Entonces eso habla por sí solo. A mí me impacta de una manera muy bonita, con muchísimo compromiso por cada día que pasa. A veces también en lo personal, cuando la historia me afecta, se llegan a cruzan esos pensamientos erróneos que todos tenemos de creer que no alcanza con lo que uno está haciendo. Sin embargo, alcanza cuando vos sabes que estás entregando lo mejor de vos y que estás haciendo algo para que el mundo vaya un poquito mejor. Entonces creo que ahí se encierra todo después. Los resultados de muchísimos de los alumnos que tengo, los cambios profundos que han realizado en sus vidas utilizando esta técnica, es maravilloso.

¿Cómo es la dinámica de una sesión/encuentro de terapia?

Una sesión es donde el alumno empieza a vocalizar, porque se aprenden las técnicas básicas. En este momento no trabajo tanto de manera individual, hago un trabajo netamente grupal. Además de las técnicas básicas vamos trabajando muchísimo sobre el mundo de las emociones y descubriendo las posibilidades mientras la persona se va manifestando a través de su voz. Después en la mitad de la clase hacemos estrategias lúdicas basadas en el clown precisamente, se combinan esas estrategias lúdicas con lo sonoro y se activan un grupo de neuronas que fueron descubiertas hace unos cinco o seis años por importantes científicos de Estados Unidos que le pusieron de nombre neuronas cantarinas porque precisamente funcionan únicamente cuando la persona canta, no funcionan ni cuando la persona habla, ni cuando escucha música. Entonces vamos ligando todo eso y quien disfruta de la sesión, de la clase, canta, se descubre, descubre su propia voz que es muy importante.

¿Cuál es tu terapia como terapeuta?

Tengo algunos psicólogos, pero mi mejor terapia es una laguna en silencio, la caña de pescar y viajar mucho solo, viajo bastante en la moto o en el auto por la zona los fines de semana, aprovechar mis momentos libres, mi silencio, la música, por ejemplo, leer algo si me interesa, si tengo ganas, no recurro demasiado a otra cosa que no sea reconocerme todos los días, tratar de saber que estoy entregando lo mejor de mí, para mí, para el mundo, para la gente que se merece mi mejor versión todos los días, activar el mecanismo de aprender a des-elegir a tiempo. Entonces creo que tengo una base importante, pilares importantes que me sostienen donde no necesito nada más que vincularme un poco más con la naturaleza.

En las sesiones se sana también escuchando al otro cantar…

Tal cual, es un ejercicio de sanación y es más fuerte porque es tribal, entonces cuando la tribu suena, la vibración es otra, y hay un sinfín de cosas que son absolutamente mágicas y que cada uno de los alumnos te lo puede contar de la manera que lo disfruta.

¿Cuál es la actividad que están realizando en el Hospital actualmente?

Desde hace ya unos cinco meses comenzamos a realizar visitas al Hospital, tuvimos el ok del Universo, y el visto bueno de Iván (Aznar), su director. Vivenciamos esto desde otro lugar, acompañados por distintos profesionales de salud que se llegan a las distintas salas y que ven el resultado de todo lo que sucede cuando estas cosas son llevadas a cabo por las personas que están internadas, pero no solamente por ellos sino también por quien los está acompañando que muchas veces participa, y también por los profesionales de la salud, con los cuales estamos absolutamente endeudados de por vida. Es una actividad que hacemos semanalmente en salas de terapia intensiva, salas de cuidados intermedios, o salas comunes. Estamos llegando a las 200 serenatas, las llamamos serenatas del bienestar, pero también al trabajar en terapia intensiva, muchas veces son serenatas del buen morir. La psicología de la voz tiene una relevancia muy importante, la voz puede sanar y tenemos que ser conscientes de eso.

El terapeuta realiza sus intervenciones en distintos centros de salud pública y privada, los mismos se basan en canto, guitarra y guía de su parte para que el paciente y su entorno logren ser parte de esta terapia. Durante nuestra charla contó experiencias maravillosas, de reacciones de pacientes ante dichas intervenciones.

Por Fernanda Bireni