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Denuncian desatención de abuelos en la residencia municipal de Serrano

Dos mujeres que vivían en el hogar Santa Inés fueron internadas. Se encontraban deshidratadas, desnutridas y con escaras en el cuerpo. "Hay 3 personas para asistir a 18 ancianos. Hubo negligencia de las autoridades", aseguran

Abuelos deshidratados, desnutridos y lastimados son algunos de los hechos denunciados por familiares de los ancianos de la Residencia Municipal de Larga Estadía Santa Inés de Serrano.

La situación viene de hace días y, ante la falta de respuesta por parte de las autoridades, familiares de dos de las ancianas que fueron retiradas del lugar decidieron hacer pública la situación, preocupados también por las condiciones en que se encontrarían otros 16 residentes del lugar.

Todo se precipitó a partir de la internación de dos abuelas que, en medio de la pandemia, debieron ser asistidas en el Hospital local. Allí les fue detectado un avanzado estado de deshidratación y la presencia de escaras y lastimaduras en sus cuerpos.

Por la pandemia, y tal lo dispuesto por los protocolos, los geriátricos se blindaron sin permitir el ingreso de familiares para evitar contagios. Esto ocurrió también en Serrano.

Pero, según aseguran los familiares denunciantes, en esta localidad sólo 3 personas estaban a cargo de la atención de 18 adultos mayores, situación que derivó en esta serie de desatenciones.

Días atrás, y ante los primeros cuestionamientos que surgieron, el intendente Enrique Busso brindó explicaciones que, lejos de convencer a los familiares, generaron mayor malestar.

Los denunciantes aseguran que el mandatario desvió el eje de debate. “No se trata de hablar de protocolos por la pandemia, hubo falta de atención. Negligencia, dejaron a 3 personas solamente para alimentarlos, higienizarlos, darles los remedios, moverlos. Esas trabajadoras no dieron abasto”.

Testimonio I

Joel Ollo, nieto de una abuela de 85 años que terminó internada en el Hospital local, explicó a Puntal: “Nuestro cuestionamiento no es a las empleadas, sino a la encargada a y las autoridades, que actuaron con negligencia”.

A su vez, desmintió que el Municipio esté aportando alguna ayuda para curar a las ancianas o brinde asistencia médica. “El médico hacía muchísimo tiempo que no entraba al hogar a revisar a los abuelos. Fueron las chicas que entraron para reemplazar a sus compañeras las que advirtieron el deterioro de nuestras abuelas y ellas, sin tener mucho conocimiento, pidieron que las internaran”, agregó Ollo.

Según comentó, la anciana tiene escaras en todo su cuerpo y, además, estaba desnutrida y deshidratada. “A la mañana del día de la internación nos informaron que mi abuela estaba re bien y a la tarde la internaron en estado crítico. Deshidratada, desnutrida, con infección urinaria y lastimaduras por todos lados. Eso no ocurre de un día para el otro. Después la dejaron tirada varias horas sola en el Hospital, sin atención”, recalcó Ollo.

Testimonio II

Similar situación expuso Celeste Quiñonez, nieta de la primera abuela que debió ser llevada al Hospital local de urgencia, cuestionó los dichos del mandatario, pues consideró que en nada respondió a los reclamos de los familiares.

"Mi abuela estuvo a punto de perder la vida. A mi entender, por negligencia de las autoridades que conducen la residencia".

Esta vecina de Serrano precisó que cuando la abuela salió del hogar para ser internada estaba totalmente deshidratada y con desnutrición, más una infección muy severa.

El médico que la revisó informó a la familia que por lo que veía no iba a sobrevivir, porque su estado era muy crítico. También se manifestó respecto de que la desnutrición no proviene de un día para otro. "Fue el viernes 11, cuando internamos a mi abuela, que comenzó todo esto. Mi familia siempre se ocupó de mi abuela. Nadie quiere dejar a un ser amado en una residencia si tiene los medios económicos y las comodidades para cuidarla”.

Respecto del personal disponible para asistir a los adultos mayores, coincidió en que eran 3 personas para los 18 abuelos y que permanecieron 15 días consecutivos realizando multitareas.

"Debo aclarar que este reclamo no tiene como objetivo el reingresar a mi abuela. Ella ahora se ha recuperado porque está en una casa particular recibiendo los cuidados como corresponde", apuntó.

Por último, Quiñonez recalcó que el reclamo que hace no es en contra de las empleadas, pero sí contra la conducción de la residencia.

"Acá hubo una negligencia muy grande de parte de la coordinación de la residencia. Nosotros ya estábamos muy preocupados por la situación, pero las autoridades antepusieron las reglamentaciones del COE”, sentenció Quiñonez.

Asimismo, enfatizó que hubo que recurrir a los medios de comunicación para que los “escuchen” porque no quedaba otro camino.

Por su parte, Joel Ollo dijo que no parará hasta obtener respuestas, no sólo por su abuela, sino que quiere saber el estado en que se encuentran el resto de los residentes: “Las autoridades no quieren hablar. Y reitero: fue una negligencia total. La coordinadora del hogar nunca se hizo cargo”.