Habilitan la carpa de aislamiento para prevenir la pandemia entre los 767 internos

Ya colocaron las camas. Tiene capacidad para 50 pacientes. La atención médica corre por cuenta exclusiva de profesionales del Ministerio de Salud de la Provincia
El lunes pasado llegaron las camas al penal de Río Cuarto y el puesto sanitario ya está completo.  

La carpa desmontable que en las últimas semanas se instaló dentro del Servicio Penitenciario Número 6 acaba de quedar habilitada, luego de que llegaran desde Córdoba las camas que faltaban colocar dentro del puesto sanitario de emergencia.

Eso sucedió el lunes pasado y, desde entonces, todo quedó listo para el eventual aislamiento de alguno de los 767 internos alojados en la cárcel local, si es que se detectara algún síntoma compatible con coronavirus.

“Por suerte, no hemos tenido que usar la carpa, pero si hiciera falta ya está todo listo”, comentó el juez de Ejecución, Emilio Andruet.

Más allá de que en cada oportunidad que se lo consulta el magistrado contesta que “hoy por hoy no hay riesgo dentro de la cárcel”, lo concreto es que las prisiones, las residencias para ancianos y los barrios más humildes de las periferias aparecen como los centros más críticos en el caso de que produjera un avance de la pandemia en el país.

Por eso, dentro del penal se montó un fuerte operativo de control sanitario que no registra antecedentes.

Todas las mañanas a cada uno de los internos se le toma la temperatura para descartar que tenga fiebre y lo mismo se hace con los empleados del Servicio Penitenciario Número 6 cuando ingresan a cumplir sus turnos.

A cada uno de los guardiacárceles se les proveen guantes y barbijos.

Dentro de los protocolos que se fijaron para prevenir una expansión de casos en los pabellones, una de las principales acciones fue la instalación de la enorme carpa que fue ubicada dentro del predio del edificio de la Avenida Sabattini al 2700.

En el interior de la estructura se delimitaron distintos espacios. Así, hay una especie de pabellón de varones con 35 camas y otro con 15 camas. El puesto sanitario cuenta con baños químicos y con un sector separado para el personal de salud, es decir, los médicos y enfermeros que dependen del Ministerio de Salud de la Provincia.

Desde la dirección del establecimiento se dejó en claro que el personal de la penitenciaría sólo brinde una asistencia en la función de seguridad, pero todo lo que concierne al tratamiento médico depende del área Salud de la Provincia.

“El médico de la cárcel sólo actúa para detectar algún síntoma y, en ese caso, rápidamente notifica al personal del Ministerio de Salud y ellos se encargan de seguir el protocolo”, remarcó Andruet.

La carpa tiene aire acondicionado y una línea propia para el suministro de energía eléctrica. Su misión es dar una primera asistencia y mantener aislado al paciente del resto de la población carcelaria. Pero, si el cuadro del paciente se agravara, deberá ser trasladado porque el puesto no tiene respiradores.

La esperanza de todos dentro del penal es que no sea necesaria la utilización de la nueva infraestructura, pero reconocen la necesidad de estar preparados ante la amenaza del virus.