Sin embargo, una pregunta que surge y cuya respuesta se desarrolla en el informe es cuál fue el destino de los recursos de los riocuartenses. Según las cifras oficiales, más de siete de cada diez pesos que se gastaron estuvieron destinados a tres grandes áreas principales: la prestación de los servicios, los salarios y el pago de la deuda.
“Al 31 de marzo, el gasto ordenado a pagar alcanzó los 59.660 millones de pesos. La clasificación por objeto permite identificar en qué tipo de bienes, servicios y obligaciones se aplicaron los recursos. Los rubros de mayor peso fueron Servicios No Personales (16.693 millones de pesos), Sueldos del Personal (12.704 millones de pesos)y servicios de deuda y otros pasivos (11.940 millones de pesos)”, dice el informe.
Agrega que los servicios no personales, donde están principalmente la abultada factura de Cotreco y el alumbrado público y la semaforización, representaron el 28 por ciento de los gastos de la Municipalidad.
Por detrás aparecieron los sueldos, que insumieron el 21,3 por ciento del presupuesto. En este punto, ese porcentaje está por debajo de los parámetros históricos, ya que en Río Cuarto los salarios solían superar el 30 por ciento del total de egresos.
En tercer lugar, los casi 12 mil millones de pesos que se usaron para pagar servicios de la deuda representaron el 20 por ciento del total.
En cuarto y quinto lugar quedaron los gastos figurativos y las transferencias y en sexta posición aparecieron los gastos de capital, es decir las inversiones en infraestructura, que apenas implicaron el 2,3 por ciento del presupuesto total.
Un escalón por debajo, los bienes de consumo insumieron el 1,1 por ciento de los gastos de la Municipalidad.