Tras su decisión, el magistrado ordenó devolverle el bastón a Cristina Kirchner, ya que estuvo bajo custodia judicial durante la investigación.
Para Ercolini, el hecho investigado "no encuadra en una figura penal" del Código.
La investigación quedó a cargo del juez Ercolini, quien la delegó en el fiscal federal Jorge Di Lello, que hizo lugar a un pedido de sobreseimiento presentado por la fiscalía y archivó el caso.
Secuestrado por Bonadio
El bastón presidencial había sido secuestrado por orden del juez federal Claudio Bonadio en un allanamiento en la casa de la familia Kirchner en El Calafate, realizado en el marco de la causa de los cuadernos.
El objeto había sido foco de una investigación aparte ante "la sospecha de que se trataba de aquel que utilizó el expresidente Arturo Frondizi, perteneciente al Museo de Casa de Gobierno" y que fue robado.
Pero a raíz de fotografías y testimonios de familiares del fallecido mandatario Héctor Cámpora se demostró que el bastón había sido del dirigente peronista y que había sido regalado por sus descendientes a los Kirchner.
En la pesquisa se estableció que el bastón "es aquel que fuera donado por los familiares del expresidente (Héctor J.) Cámpora al expresidente Néstor Kirchner, y en consecuencia, no sería aquel sustraído al Estado Nacional", concluyó Ercolini en su fallo.
Además, remarcó que "los exfuncionarios nacionales Jorge Taiana y Alberto Fernández, asistentes al acto celebrado el día 28 de diciembre de 2006, en el que el expresidente de la Nación Néstor Kirchner recibió los atributos presidenciales donados por los familiares del también exmandatario Héctor Cámpora", declararon como testigos y reconocieron el bastón en fotografías.
Además, ratificaron que se trató de un "regalo personal".
Previo a la decisión de Ercolini, el fiscal federal Jorge Di Lello había incorporado al expediente imágenes de la asunción de Cristina Kirchner donde se visualiza la marca que tiene el bastón y también fotografías que acercó la familia del Presidente que asumió en mayo de 1973, donde se lo ve con un objeto de similares características.
Di Lello trabajó para dar con los dos hijos del expresidente Cámpora, pero uno de ellos falleció y el otro tendría problemas psiquiátricos, con lo cual se hizo imposible tener una declaración de un familiar directo. A partir de ello, el fiscal contactó a nietos del expresidente y si bien éstos no tenían información para aportar sí entregaron fotografías de la asunción de Cámpora en 1973.