La rentabilidad de la soja permitió revertir la mala ecuación del trigo
La Niña comenzó golpeando fuerte en el territorio cordobés en el último ciclo agronómico y eso llevó a que la peor parte se la llevara el trigo. Luego, la falta de lluvias en la gruesa fue variando y no resultó tan grave para el territorio de la provincia en términos generales. Por eso, la apuesta de soja de segunda sobre trigo mostró dos caras bien distintas con un primer cultivo que trajo más dolor de cabeza que satisfacciones en la mayoría de los departamentos, y la oleaginosa que arrojó saldos muy buenos en promedio.
Así lo certificó el estudio de la Bolsa de Cereales de Córdoba que mostró, dentro de esa combinación a qué departamentos les fue mejor y a cuáles, un poco peor.
“Si bien a fines de 2020 se esperaban rendimientos de soja menores al promedio histórico, debido al pronóstico de La Niña que prometía reducidas precipitaciones, las perspectivas mejoraron en los meses siguientes. En abril de este año, se esperaba un rendimiento de soja de primera de 32 quintales por hectárea promedio para Córdoba. Actualmente, se estima en 35,5 quintales por hectárea promedio para la soja de primera, y 30 para la soja de segunda en la provincia”, explicó el informe de la entidad bursátil.
En particular, los que mejor resultado económicos se dieron en Totaral para trigo y soja de primera que dejaron 269 dólares por hectárea. En San Justo, un departamento de mucho mayor volumen productivo, la soja de primera permitió un resultado de 259 dólares por hectárea. Marcos Juárez dejó 249 dólares para quienes optaron por trigo y soja de segunda, y 244 para la oleaginosa temprana. Unión aparece también entre los principales con 233 dólares para soja de primera y 236 para para el planteo de la oleaginosa de segunda luego del trigo.
Río Cuarto mostró una diferencia importante a favor de los lotes de soja de primera en los resultados económicos (231 dólares) frente al esquema de trigo y soja, que dejó sólo 109 dólares. En Juárez Celman también hubo una brecha significativa, pero algo menor: 222 y 153 dólares respectivamente. Por último, en San Martín, fue más parejo al arrojar 190 y 132 dólares por hectárea.
“La tasa de rentabilidad de la actividad, que compara el desempeño del rubro ante otras actividades, se estima en 31,6% para la soja de primera en Córdoba, implicando un aumento de 32 puntos básicos respecto a la campaña anterior, cuya rentabilidad había sido levemente negativa. Los factores que permitieron este incremento fueron dos: productividad 6% mayor y un precio 61% más elevado que la campaña anterior. Este doble efecto positivo llevó a los ingresos totales a un nivel de US$ 1.224 por hectárea”, indicó la Bolsa.
El estudio también destacó que los costos directos se incrementaron un 6%, debido principalmente a la suba en el servicio de cosecha. Adicionalmente, los gastos comerciales subieron en un 10% como consecuencia tanto del mayor volumen transportado como del mayor costo del flete por tonelada, que pasó de US$ 26,9 la tonelada en la campaña previa a US$ 27,8 en esta que concluye.
Otro punto significativo del informe es que parte del mayor valor de la oleaginosa sería absorbido por el aumento en el costo del arrendamiento, que se ve afectado por el precio de la soja, y los impuestos. Los costos indirectos se incrementarían en un 60%, mientras que los impuestos llegarían a los US$ 117 por hectárea.
Finalmente, el resultado económico promedio para Córdoba alcanza los US$ 206 por hectárea, que se traduce a la tasa de rentabilidad del 31,6%.
“Con respecto a la soja de segunda, los resultados se muestran positivos a pesar del mal desempeño que tuvo el trigo en la campaña”, señala la Bolsa. Con un rendimiento promedio de 18,6 quintales por hectárea de trigo en la provincia (38% menor al del año previo) y un rendimiento de soja tan solo 4% superior al de la campaña anterior, se obtiene una rentabilidad del 22,5% (17 puntos porcentuales mayor respecto al ciclo previo), debido al alto nivel de precios. El valor del trigo incrementó 32% de diciembre de 2019 a diciembre de 2020, mientras que la soja lo hizo en un 61% si se compara los valores de mayo con los del mismo mes del año anterior.
Los costos directos se verían disminuidos en US$ 1, ya que, si bien los costos directos de la soja de segunda se incrementaron respecto a la campaña previa, los costos del trigo fueron menores. Por otro lado, los gastos comerciales se reducen en un 13%, esencialmente por una drástica caída en la producción de trigo por cada hectárea, cosa que el cultivo espera revertir a partir de ahora con la nueva campaña en marcha. El margen bruto resultante fue de US$ 752 por hectárea.
Finalmente, se vería un incremento en los costos indirectos, fruto del mayor valor del arrendamiento, y una suba en los impuestos respecto a la campaña previa. El resultado económico promedio para Córdoba se ubicaría en los US$ 157,7 por hectárea y la tasa de rentabilidad sería del 22,5%, 17 puntos básicos por encima de la tasa del año anterior.
Por departamentos
La provincia de Córdoba presenta una amplia variabilidad en lo que respecta a calidad de suelos, distancia al principal puerto de exportación y condiciones agrometeorológicas, por lo que la rentabilidad difiere entre zonas. Los resultados de la campaña 2020/21 para la soja de primera se observaron entre US$ 96 y US$ 252 por hectárea. Los departamentos que presentaron los mejores resultados fueron San Justo (US$ 252/ha) y Marcos Juárez (USD 244/ha). Los departamentos del sur provincial obtuvieron un menor rendimiento en relación con otros departamentos. Los menores resultados se obtuvieron en General Roca (US$ 96/ha) y Calamuchita (US$ 105 /ha).
Con respecto al planteo combinado de trigo con soja de segunda, se observan resultados económicos negativos en un sólo departamento, a pesar del mal desempeño del trigo. Este es Calamuchita (US$ -36/ha), seguido por Tulumba (US$ 11/ha) y Río Primero (US$ 12/ha), que combinan rendimientos bajos de trigo y medio-bajos de soja. Por otro lado, los mejores resultados se dieron en los departamentos de Totoral (US$ 269/ha), Marcos Juárez (US$ 249/ha) y Unión (US$ 236/ha). Si bien los departamentos del este provincial presentaron mejores rendimientos de soja, no alcanzan a compensar la diferencia en el costo del arrendamiento, especialmente en una campaña donde este costo se ha elevado.
Para los 17 departamentos analizados, 3 presentan mayores resultados económicos con el planteo combinado y 14 con la soja de primera. Los primeros tres son Santa María, Presidente Roque Sáenz Peña y Totoral, ya que el rendimiento promedio de trigo en estos departamentos no sufrió tan fuerte el golpe de la sequía como los demás bajo análisis.