Desde el Gobierno vieron la oportunidad para destacar que los productores pueden beneficiarse por quedar un precio más alto que el vigente con anterioridad, sin embargo, los argumentos en contrario son claramente dos: el primero, que no refleja totalmente el valor de los granos sin retenciones; y segundo, que sólo lo podrán aprovechar quienes todavía conservan granos, que las entidades agropecuarias aseguran que son pocos.
Una de esas entidades, la Sociedad Rural Argentina, remarcó ayer que “según datos relevados por SIO Granos y A3, entre el lunes 22 y el martes 30 de septiembre se alcanzó un volumen comercializado de 19 millones de toneladas. Durante estos 7 días se adquirieron 11,6 millones de toneladas que se comercializaron por el mercado físico y 7,4 millones de toneladas lo hicieron por medio de contratos a término”, señaló la gremial conducida por Nicolás Pino.
La entidad agregó: “Respecto de los valores previos a la medida, los precios al productor mejoraron en todos los casos, tanto en el mercado físico como en los contratos a futuro, aunque en ningún caso alcanzaron la capacidad de compra teórica".
Ayer, mientras subió el tipo de cambio, en el mercado disponible la soja se pagó a 495.000 pesos por tonelada, una mejora de 12.000 pesos respecto a la marca anterior.
Para el especialista Dante Romano, del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, los exportadores necesitan cubrir físicamente muchos millones de toneladas, y buscarle destino a una formidable masa de pesos que supuestamente recibieron o están recibiendo por haber atendido las necesidades del gobierno. Los productores, por su parte, anticiparon ventas sólo por un mes, y disponen de un margen financiero limitado. “El cruce de ambas fuerzas definirá los precios que vienen. Esto en medio de una tendencia negativa que se acentúa para la soja en Chicago”, remarcó Romano.
Mientras tanto, ayer surgió una nueva polémica con una convocatoria a una serie de "tractorazos" en la provincia de Buenos Aires contra el gobierno de Javier Milei, impulsada por productores autoconvocados para mañana. Eso desató todo tipo de cruces en las redes sociales. Lo que comenzó como un llamado de algunos productores, rápidamente escaló a un cruce de acusaciones, con el peronismo apoyando la medida y los libertarios denunciando una "movida kuka" para desestabilizar.