Finalmente ayer por la tarde, y luego de aceleradas negociaciones que comenzaron la semana anterior, la empresa SAT recibió el giro de la Nación correspondiente a los programas sociales vigentes a través de la tarjeta Sube y que adeudaba desde mayo. Ese atraso en enviar los pagos correspondientes había llevado a la empresa prestataria del servicio urbano local a suspender la Sube desde el sábado pasado. Fueron dos días y medio sin que los colectivos aceptaran el pago a los pasajeros que tienen esa tarjeta y que son casi la mitad del total que transportan los ómnibus urbanos.
En ese período de atraso, la Nación había acumulado una deuda de 65 millones de pesos con el servicio de Río Cuarto, a lo que se suma ahora el mes de julio, que ya se debería liquidar en los próximos días. En las tratativas también participaron funcionarios municipales.
Al parecer el retraso correspondió a un problema burocrático que incluyó también a la Provincia, según contaron fuentes vinculadas a esas gestiones. Lo cierto es que desde ayer a las 18:30 el servicio se regularizó y todos los pasajeros que cuentan con la Sube, ya la pueden utilizar normalmente.
Vale destacar que con la Sube hay pasajeros que son beneficiarios de programas sociales, abonan sólo el 45% del valor del boleto, mientras que el resto lo afronta la Nación. Ese dinero es el que se había acumulado como deuda en mayo y junio y se canceló ayer.

