1958. Año de copa del mundo. En Suecia. Por el receso que implicaba para nuestro fútbol la participación de la selección en aquel país, se organizó un torneo denominado Copa Suecia. Terminó siendo el campeonato más largo de nuestra historia. Empezó el 20 de abril de 1958 y la final se jugó el 29 de abril de 1960. Y lo ganó Atlanta, en lo que representa su único título en Primera División. Las discusiones, como ocurre con algunas otras competencias o incluso partidos únicos, organizados por AFA, seguirán por siempre respecto del grado de "oficial" de la consagración.
La cuestión es que mientras la Argentina se iba preparando con partidos amistosos en Europa, antes del "desastre" de Suecia, aquí arrancaba un torneo que fue perdiendo interés a medida que los propios equipos sintieron la falta de apoyo del público y las noticias de la selección en el Mundial deprimían el ambiente futbolero del país.
Explicaba una crónica de El Gráfico: "Argentina pulverizó a Bolivia y Chile en las eliminatorias con el equipo base del Sudamericano del 57. Ganó tres de los cuatro partidos, incluyendo dos goleadas por 4-0 en Buenos Aires, y sólo cayó en la altura de La Paz. Pero el primer desliz se cometió cuando Guillermo Stábile, que dirigía a la selección desde 1939, intentó conformar la lista definitiva para el Mundial. Obviamente, quería incluir a los tres ‘carasucias’ que ya habían sido transferidos al fastuoso fútbol italiano. Maschio era un exquisito armador de juego, Angelillo encarnaba la figura de un goleador serial y Sívori era, sin saberlo, un exponente adelantado de los genes maradoneanos. Pero hubo un problema insalvable: jamás se incluyó una cláusula para que sus clubes debieran cederlos a la selección sin chistar. La salida era recurrir a la buena voluntad de las instituciones, que no era mucha. La negociación pintó dificultosa, muy complicada. Hasta que Raúl Colombo, por entonces mandamás de la AFA, tomó la discutible decisión de no pelear más para tenerlos en el equipo: ‘No hay que hacerse más problema, a nosotros nos sobran jugadores’. En consecuencia, la lista se armó con futbolistas del torneo local, básicamente del River tricampeón. Una ventaja demasiado grande...".
Se jugaron algunos partidos amistosos en Europa que sumaron al exceso de optimismo. "Pan comido", decían sobre el Mundial. Dos victorias en Italia, ante una selección del norte italiano y el Bologna, y otra ante un equipo sueco "agrandaron" más aún a los nuestros. Había que jugar con Alemania Federal, Irlanda del Norte y Checoslovaquia en la copa del mundo. La historia es conocida. Derrota tres a uno ante los germanos, victoria por mismo marcador ante el débil equipo irlandés y llegó Checoslovaquia: 0-6. ¡Desastre! Y a pegar la vuelta con todas las críticas encima.
Mientras tanto, aquí, en dos zonas de 8 equipos a dos ruedas, se jugaba la "Copa Suecia". Los dos mejores de las zonas serían los finalistas.
La primera fecha arrojó estos resultados: por el Grupo "A", Central Córdoba de Rosario 0 - Huracán 2, Estudiantes de La Plata 3 - Racing 0, Tigre 0 - Boca 0 y Vélez 1 - Ñuls 0. Por el "B", Independiente 3 - Gimnasia 0, Rosario Central 4 - Argentinos Jrs. 2, San Lorenzo 5 - Lanús 1 y el debut de Atlanta fue ante River de visitante y le ganó 4 a 1.
Victorio Spinetto conducía a los bohemios.
El torneo se jugó normalmente hasta julio, más o menos, y se fue emparchando hasta llegar a diciembre, cuando Racing había ganado el Grupo "A", con 21 puntos sobre los 18 de Newell’s, y en el "B" quedaban empatados en la primera colocación Atlanta y Rosario Central con 17. Debían definir al otro finalista en un solo cotejo en cancha de Ñuls. Recién lo hicieron el 29 abril de 1959. Ya en ese momento a Atlanta lo dirigía Juan Carlos Fonda. Ganó el Bohemio por uno a cero, con gol de Walter Roque, pero la figura del partido fue el arquero Ángel Rocha, que sobre el final le detuvo un penal a Luis La Rosa.
La final, con Racing, se jugó exactamente un año después, el 29 de abril del 60. El torneo más largo de todos. Atlanta ganaba 1 a 0 pero a los 24 minutos del primer tiempo Mario Griguol tuvo que salir lesionado (sólo se permitían los cambios de arquero). Así que el equipo dirigido por Manuel Giúdice (ya no estaba Fonda) estuvo 66 minutos con un jugador menos. Sin embargo, se las arregló para marcar dos goles más y a base de garra terminó llevándose la victoria. Atlanta ganó la Copa Suecia, en tres años y con tres técnicos diferentes. La formación que jugó y ganó esa final fue: Néstor Errea; Oscar Clariá y Julio Alberto Nuin; Norberto Desanzo, Carlos Timoteo Griguol, Rodolfo Carlos Bettinotti; Mario Griguol, Alberto González, Domingo Rodríguez, Roberto Bellomo y Walter Roque. El plantel de ese equipo lo completaban, entre otros, el implacable goleador Luis Artime y Osvaldo Zubeldía.
El encuentro decisivo se jugó en el Viejo Gasómetro. Nuin, Bellomo y González marcaron para el campeón; Sosa, para la Academia, que fue con Osvaldo Negri (Ataúlfo Sánchez); Norberto Anido y Juan Carlos Murúa; Néstor De Vicente, Vladislao Cap y Julio Gianella; Manuel Murúa, José María Ferrero, Juan José Pizzuti, Rubén Sosa y Raúl Belén. El DT era José Della Torre. Jugaron ante 8.300 espectadores.
Así es. Un día como mañana, 29 de abril, en 1960 terminaba la Copa Suecia, que había comenzado en el 58, año del Mundial de ese país, en donde Argentina hizo "sapo".
El trofeo fue donado por el embajador sueco en Argentina, Carl Borgenstierna.
Atlanta ganaba de esa manera su único trofeo en el fútbol afista. "Oficial" o no, los bohemios se jactan de ello y cada año recuerdan aquella final ante Racing. Y cuentan de un torneo raro e irregular. Que ellos ganaron. La Copa Suecia, con los colores de Atlanta y de ese país.
Osvaldo Alfredo Wehbe. Redacción Puntal

