Espectáculos Tango |

Tangos de una noche de verano

Un destacado grupo de artistas locales le dieron brillo a un recital de 2x4 que merece continuidad.

Se ha dicho, hace apenas siete días, que cuando las condiciones climáticas son favorables, el Museo Histórico Regional, como también sucede con la Herradura de El Andino, es un marco embelezador, que agrega valor a cualquier presentación artística a cielo abierto. 

Pero está claro que no alcanzaría con eso si no se contara con es aporte, como se contó hace algunos días, de un grupo de artistas que le dieran contenido a ese marco de belleza. 

Afortunadamente se cuenta por aquí con quienes están en condiciones de hacer ese aporte imprescindible, como bien quedó demostrado en el encuentro de hace apenas un par de días, organizado para celebrar el Día Nacional del Tango. 

Orquestado, conducido y cantado por Miguel A. Velázquez, esa noche musical contó con brillantes participaciones de un elenco con mujeres brillantes (Marta Azar y Luciana Tomalino fueron de alto impacto), cantores  vibrantes (Juan Carlos Ameri), una pareja de baile tan clásica como expresiva (Primitiva Villarreal y Emanuel Ubiría) y la cada vez más segura y afiatada Orquesta Escuela Fandango, afortunada iniciativa del Conservatorio Julián Aguirre, que dirige Diego Seitz. 

Con el aporte de cada uno de ellos y en ese entorno bienhechor, y más la participariva presencia de un público que aportó lo suyo, aplaudiendo y también bailando se construyó una emotiva noche de tangos en una noche de verano dotada de singular calidez aún cuando el verano todavía no ha llegado. 

“Miguelón”

En el otoño de su brillante carrera, una de las más dilatadas y expansivas de cuantos artistas ha dado la ciudad, Miguel A. Velázquez, que aquí no aparece en las fotos, ha encontrado un lugar para seguir diciendo presente, con su talento musical por un lado y sus conocimientos del género por el otro. 

Ese lugar es el mismo rincón tanguero que lo catapultó a primer plano allá lejos y hace tiempo, cuando existía el Servicio Militar Obligatoria y él era un conscripto, y que lo hizo lucir en algunos escenarios de esos con los que sueña cualquier cacatúa, por decirlo con voz de tango.

Ceñido a ese universo, en el que evidentemente siente la comodidad de quien habla después de haber andado caminos, está en condiciones de hacer un gran aporte, lo está haciendo, para que esa música tan nuestra tenga continuidad y brillo en la programación local. 

Con su reconocida personalidad un tanto atrabiliaria, que no renuncia, se ha hecho bienvenido eje de un ciclo cuyo perfil maneja con inocultable solvencia y que luce especialmente en estas realizaciones “veraniegas”, convocando a públicos más amplios.

Los españoles llaman “Miguelón” a  Miguel Induráin, un portentoso ciclista que marcó el sumun del ciclismo español de todos los tiempos. Haciendo un paralelismo, bien podríamos llamar, entre nosotros, a Miguel A. Velázquez, nuestro “Miguelón” del tango.      

Ricardo Sánchez.