Con solo 16 años, Luisina Giovannini, la joven oriunda de Coronel Moldes, se perfila como una gran promesa en el tenis, deporte que practica desde los 7 años. En los últimos días se consagró campeona en el Open Du Bouscat, torneo del circuito profesional francés, al ganarle a la jugadora local.
“La Peque”, tal como le dicen, no es la primera vez que compite en Francia. Hoy es una promesa de este deporte y aspira a seguir subiendo en el ranking mundial, en el que actualmente se encuentra en el puesto 908 con 19 puntos.
Instalada por estos días en Francia, donde sigue a diario con sus prácticas en Palos verdes, en la academia de Saúl Erlicher –otro moldense de vasta trayectoria en el tenis, y en French Clay Tennis junto con Renzo Rovetto y Nelio Bazán.
Integrante de una familia de deportistas moldenses, desde muy chica practicó distintas disciplinas, pero fue el tenis su elección cuando apenas tenía 7 años. Y continúa siéndolo hoy.
En comunicación con Puntal repasó sus inicios, pero también sus logros y los desafíos que vienen a futuro. De su infancia recuerda que comenzó practicando patín en el Toro Club de Moldes hasta que descubrió las canchas y el tenis. En ese momento, y con solo 7 años, su madre le dijo que debía terminar el año de patín y luego probar en esta segunda disciplina que finalmente le abrió las puertas al mundo.
“Después de un tiempo de entrenamiento, el profe Sergio Alejandro Joubet me dijo vamos a hacer algunos torneos cercanos ahí a la provincia de Córdoba. En San Luis eran más torneos G4 y G3, así Empecé por Sub-10, después en Sub-12 y después pasé a jugar los G2 y G1, que eran más a nivel nacional donde estaban los mejores del país”, detalla a Puntal.
Por su buen desempeño y con resultados que lo avalaban, fue convocada para ir a jugar el Sudamericano por equipo Sub-12. “Fui como número uno y salimos segundas. Clasificamos para el Mundialito”, cuenta.
Saúl, otro moldense, su mentor
Siendo aún chica, sus entrenamientos los desarrollaba en Moldes, hasta que por intermedio de Fabián Ravetta, un vecino y apasionado del tenis, se logró la conexión con Saúl Erlicher, quien por ese tiempo se había radicado en Rosario. “Le dijo que veía condiciones en mí. Así que Saúl un día viene a Moldes, entreno con él, juego un rato y le gustó”.
A partir de allí, Luisina acompañada de su familia viajaba todas las semanas a Rosario a entrenar. Los altos costos para viajar y el tiempo que demandaba se planteaban como una dificultad. Hasta que finalmente la familia decidió mudarse a Rosario para estar más cerca del profesor.
“Desde los 11 años que viajo a Francia con Saúl a jugar torneos. Jugué torneos franceses, ya que mi edad me impedía competir torneos del circuito mundial de tenis que organiza la Federación Internacional de Tenis (ITF) y sumar puntos para el WTA (Women's Tennis Association)”, explicita.
Al cumplir 14 comenzó a competir en ITF para sacar puntos. “El primero lo obtuve en Francia, pero aún no podía ingresar al ranking mundial porque tenés que tener tres partidos de tres torneos ganados para poder ingresar”, comenta.
Un lugar en el ranking mundial
Y Luisina no dejó descansar su raqueta un solo instante hasta lograr su cometido. “El año pasado, y teniendo 15 años, logré sacar más puntos en competencias en Francia y también en torneos de Argentina. Así pude entrar al ranking mundial con 11 puntos. Entré en la posición 1108 del mundo”, dice.
Pero en poco tiempo y otros nuevos torneos ganados, logró posicionarse en su actual puesto, el 908, con 19 puntos.
Representó a la Argentina
El año pasado fue convocada por la Asociación Argentina de Tenis para representar el equipo argentino en el Sudamericano Sub-16. Y el resultado, otra vez demostró la capacidad de la joven: “Salimos campeonas junto con Carla Markus y Lourdes Ayala y fuimos clasificadas a la Village King Cup al mundial sub-16 en Turquía, donde quedamos sextas del mundo”.
Desde hace un mes, Luisina está instalada en Francia jugando torneos franceses. Y su más reciente triunfo fue el fin de semana en Bordeaux. “Es un gran torneo para mí que me da ritmo y sobre todo confianza para seguir jugando estos tipos de torneos esperando que llegue Saúl. Y a partir de allí vamos a hacer una gira de torneos ITF y otros con el fin de seguir sumando puntos y seguir escalando en el ranking”, declara.
Una familia de deportistas
“No fue para nada fácil ingresar pero bueno fue un objetivo cumplido, muchos viajes, esfuerzo, sacrificio para ir a esos torneos. Hay muchos viajes largos”, comenta Luisina. Al tiempo que agradece a sus patrocinadores y familia por apoyarla en esta larga carrera deportiva que requiere de mucho dinero y sacrificio.
La joven tenista destaca que el acompañamiento de su familia es fundamental. “Vengo de una familia de deportistas, mi papá es campeón del mundo en ciclismo, mi mamá también es ciclista y campeona sudamericana y mi hermano futbolista. Así que todos sabemos del esfuerzo que hay que hacer para llegar a donde uno quiere”, expresa.
Finalizando, y consultada sobre quién son sus referentes en el tenis, no duda: “Roger Federer y Ashleigh Barty”, esta última extenista australiana.

