Uno de los dilemas más complejos para los deportistas a la hora de seguir una carrera profesional es el que hacer con sus estudios. El tiempo que demanda ser un atleta de elite, hace que no siempre sea posible ir en búsqueda de un título universitario. El tenista riocuartense, Matías Ballatore, de 19 años, encontró una solución a ese dilema. El miércoles estará arribando a Estados Unidos, donde podrá cumplir ambos objetivos.
“Estaba buscando algo así, porque me da muchas posibilidades, no sólo desarrollarme como deportista, sino también como persona”, cuenta el riocuartense sobre la beca que obtuvo para estudiar y jugar al tenis en la universidad Mississippi College, ubicada en el estado del mismo nombre, más precisamente en la ciudad de Clinton.
Explica que además de representar a la entidad en la liga universitaria, cursará la carrera de física. Luego de pasar por las escuelas del Jockey, Atenas y Estudiantes, el pupilo de Alejandro González empezó a buscar la manera de poder seguir jugando al tenis con perspectivas importantes y no abandonar sus estudios. “Hace un tiempo que venía pensando cómo hacer para congeniar las dos cosas y surgió esta posibilidad. Es un ámbito que me va a permitir crecer en muchos ámbitos y tener contacto con mucha más gente”, señala Ballatore, que comenzó a jugar al tenis a los 10 años. El contacto llegó a partir de la hija de su entrenador, que está jugando en Estados Unidos.
“Allá voy a jugar para la Universidad como amateur, no como profesional. El sistema es otro y no tiene relación directa con la ATP (Asociación de Tenistas Profesionales)”, remarca Ballatore. Explica que ni bien comience las clases (el siete de enero) recibirá una licencia amateur que le permitirá disputar los certámenes universitarios y recién después de graduarse podrá ingresar al circuito profesional. Mientras sea estudiante becado de la institución, no podrá cobrar premios ni sumar puntos en el ámbito de la ATP. “El camino es distinto, pero me parece una muy buena opción, ya que si me decido por ser tenista profesional, lo voy a hacer con un respaldo muy importante, que es el título universitario”, señala el riocuartense.
“Cuando comencé el tenis era un hobbie. Fui con un amigo a la primer clase para ver de qué se trataba y a partir de ahí me empezó a gustar cada vez más. Cuando cumplí los 14 ya quise iniciar una carrera del tenis y ahora este viaje me lo va a permitir”, comenta Ballatore.
El calendario indica que en plena navidad estará volando hacia Estados Unidos. En el hemisferio norte el descanso por las fiestas de fin de año es mucho más corto que aquí, debido a que por aquellos lados están en pleno invierno. Así, que Ballatore deberá poner manos a la obra rápidamente. “Es un cambio importante, pero se trata de Estados Unidos. Es un país muy grande con muchas cuestiones culturales. Es una experiencia que me va a servir muchísimo para crecer”, remarca el riocuartense, a pocos días de embarcarse en una travesía que tienen objetivos muy importantes a corto y largo plazo.
Agustín Hurtado
Explica que además de representar a la entidad en la liga universitaria, cursará la carrera de física. Luego de pasar por las escuelas del Jockey, Atenas y Estudiantes, el pupilo de Alejandro González empezó a buscar la manera de poder seguir jugando al tenis con perspectivas importantes y no abandonar sus estudios. “Hace un tiempo que venía pensando cómo hacer para congeniar las dos cosas y surgió esta posibilidad. Es un ámbito que me va a permitir crecer en muchos ámbitos y tener contacto con mucha más gente”, señala Ballatore, que comenzó a jugar al tenis a los 10 años. El contacto llegó a partir de la hija de su entrenador, que está jugando en Estados Unidos.
“Allá voy a jugar para la Universidad como amateur, no como profesional. El sistema es otro y no tiene relación directa con la ATP (Asociación de Tenistas Profesionales)”, remarca Ballatore. Explica que ni bien comience las clases (el siete de enero) recibirá una licencia amateur que le permitirá disputar los certámenes universitarios y recién después de graduarse podrá ingresar al circuito profesional. Mientras sea estudiante becado de la institución, no podrá cobrar premios ni sumar puntos en el ámbito de la ATP. “El camino es distinto, pero me parece una muy buena opción, ya que si me decido por ser tenista profesional, lo voy a hacer con un respaldo muy importante, que es el título universitario”, señala el riocuartense.
“Cuando comencé el tenis era un hobbie. Fui con un amigo a la primer clase para ver de qué se trataba y a partir de ahí me empezó a gustar cada vez más. Cuando cumplí los 14 ya quise iniciar una carrera del tenis y ahora este viaje me lo va a permitir”, comenta Ballatore.
El calendario indica que en plena navidad estará volando hacia Estados Unidos. En el hemisferio norte el descanso por las fiestas de fin de año es mucho más corto que aquí, debido a que por aquellos lados están en pleno invierno. Así, que Ballatore deberá poner manos a la obra rápidamente. “Es un cambio importante, pero se trata de Estados Unidos. Es un país muy grande con muchas cuestiones culturales. Es una experiencia que me va a servir muchísimo para crecer”, remarca el riocuartense, a pocos días de embarcarse en una travesía que tienen objetivos muy importantes a corto y largo plazo.
Agustín Hurtado

