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"Todos los días uno pide poder brindarse de la mejor forma posible para esto"

Martín Isa es jefe de la Unidad de Terapia Intensiva de la Clínica Regional del Sud, diariamente enfrenta situaciones críticas donde corre riesgo la vida de sus pacientes. "Tenemos que mejorar nuestra calidad de vida, es lo que nivela la balanza", dice

Pasillo de institución médica en pandemia, se escuchan mensajes y audios con palabras como testeo, positivo, Covid, contacto estrecho, asilamiento. Con el equipo audiovisual de Salud & Ciencia esperamos al doctor Martín Isa, tal como habíamos acordado. Ya nos habíamos anunciado y el doctor estaba por venir a nuestro encuentro. Detrás de la puerta doble hoja vaivén ya escuchamos su vos dando algunas indicaciones que no entendemos. Es su voz aunque suena dentro de una lata, es su doble barbijo y su máscara anti Covid lo que hace que suene así. Se escucha el ruido de una canilla, se está higienizando antes de salir de la UTI. Sigue hablando, sigue higienizándose, sigue hablando, sigue sacando su vestimenta superficial de protección para atendernos, demora unos diez minutos en hacer eso; solo para atendernos gentilmente. Todo un proceso (protocolo) riguroso de higiene que deberá volver a realizar a la hora de entrar, cuando dejemos de ocupar su tiempo.

Son jornadas de trabajo extensas, siempre la terapia intensiva le demandó esa disponibilidad, pero ahora más. Hace desde las 8 de la mañana que está ahí, son las 18:11 y aun estará atendiendo hasta las 21 o 22 horas. Volverá el sábado y domingo, como siempre, pero en esta época de pandemia, con días de mayor intensidad.

Nunca los contextos para hacer notas son ideales, menos cuando sabemos que le robamos tiempo preciado, sus respuestas son concretas y precisas. Es mi única oportunidad de “aprovechar” el testimonio de Martín Isa.

¿Por qué ser médico de terapia intensiva?

La verdad que elegí esta especialidad para ayudar a los enfermos más críticos, más graves. Justamente fue para atender situaciones críticas en la cual corre riesgo la vida del paciente y se estudia para eso, para tratar esos momentos tan delicados, tan graves, tan críticos, te formas para eso.

Estudié medicina en Córdoba, tal vez influenciado por ver como trabajaba mi papá y mi mamá que lo acompañaba como enfermera en mi pueblo, al sur de La Pampa, en Alpachiri, sudeste de Santa Rosa. Luego rendí la especialidad en terapia intensiva, había posibilidades de venir a Río Cuarto y me pareció una manera de estar más cerca de mi pueblo.

En un primer momento vine a esta ciudad a hacer clínica médica en el Viejo Hospital coordinado por el Dr. Fernando Bordese y después empecé a rotar en Terapia Intensiva y me quede en esa área.

¿Cuánto hace que estas en esta especialidad y con qué equipo trabajas?

Como jefe de terapia intensiva estoy desde 2011 pero empecé como médico de guardia con el Dr. Boscaro en el 2000, aproximadamente. Trabajamos con un gran equipo, hay enfermeras capacitadas para terapia intensiva, y a ese equipo hay que agradecerle un trabajo incansable en este contexto y siempre, el equipo se conforma con médicos de planta específicos para terapia intensiva, además de residentes y médicos clínicos de la institución que están trabajando con nosotros en terapia intensiva.

¿Cómo se maneja la vinculación emocional con los pacientes?

Es casi imposible no vincularse sentimentalmente o emocionalmente con los pacientes y con la familia, más en este contexto de pandemia, ya desde agosto del año pasado venimos dando informes dos veces por día y uno se va haciendo parte de la familia, la verdad es que son situaciones difíciles. Formarte para eso no se puede, se va dando, es a través de la entrega y la vivencia del día a día. Uno se aferra mucho a las creencias, a lo que uno cree, y todos los días uno pide poder brindarse de la mejor forma posible para esto.

¿Qué haces para desconectarte?

Salgo a andar en bicicleta o a correr, o a hacer algún deporte. Siempre en esos momentos, que son pocos, mi familia está conmigo y me acompaña en esos momentos.

Dr. Martín Isa | Especialista en Terapia Intensiva MP 26452/1 ME 19362 | Jefe de UTI Clínica del Sud

¿Cómo se construye la confianza de un equipo de trabajo?

Eso es fundamental, yo soy la parte visible, pero esto es una línea, yo lo grafico así, todos formamos un solo equipo: la gente de limpieza, de mantenimiento, las enfermeras, y nosotros los médicos, tenemos que tener mucha confianza entre sí. Somos un equipo que venimos trabajando todos juntos desde hace mucho tiempo, ya nos conocemos, también con el sector de kinesiología con el Lic. David Amaya que trabajó en esta pandemia de manera fantástica, y también la Lic. Carina Morales de enfermería que hace un trabajo impecable.

Sin ellos esto no funciona, la gente de limpieza, el servicio de cocina, porque si una pata de la mesa falla por más que el resto del equipo vaya para adelante, va a fallar. Soy solo la parte visible, al lado mío hay todo un equipo, vamos todos juntos en una misma línea, venimos trabajando ya desde la pandemia H1N1 en 2009 que nos pegó bastante fuerte y de ahí empezamos a trabajar de manera más coordinada, vamos charlando las decisiones, las revemos, hablamos bastante y tomamos decisiones todos juntos, en equipo siempre.

¿Cómo percibís el desarrollo tecnológico del área?

El avance es día a día, esto es algo que avanza muchísimo y gracias a Dios que se da de esa forma para poder aplicarlo al bien de todos los pacientes.

¿Conoces colegas que hayan desistido de seguir en esta especialidad?

No, yo también trabajo en la terapia intensiva del Hospital y la verdad que no he escuchado nada de eso desde mis colegas, sabiendo que muchas veces en estas situaciones específicas con un índice de mortalidad elevado, no he escuchado nunca a alguno de mis colegas o kinesiólogos, enfermeros, ni personal de limpieza, ni nadie decir que no por temor al contagio o por estar agotados, tampoco los residentes que tenemos en este momento. Es cierto que ya contamos con todo el equipo de terapia inmunizado con las dosis correspondientes de la vacuna y en la clínica prácticamente el 100%.

¿Cómo estás viendo la situación actual de la segunda ola de coronavirus?

La situación es muy grave, estamos en la segunda ola, creemos que va a ser más grave que la anterior, estamos viendo gente más joven y con procesos y afecciones en su estado de salud muy graves.

Las camas en nuestra terapia intensiva están ocupadas mayormente por Covid hoy. Desde la institución y desde la terapia, en ningún momento se cerraron las puertas a otras patologías, estuvieron siempre abiertas todos los días, las 24 horas, todo el año, siempre abiertas para todas las patologías. Hoy la terapia es Covid, hay un área separada de la terapia que es polivalente pero también está completa.

¿Qué paradigmas cambian con esta pandemia?

Lo que tenemos que hacer es mejorar el estilo de vida, la calidad de vida, mejorar el estado físico y sobre todo la cuestión alimenticia. Mejorar la calidad de vida que uno viene llevando, es lo que nivela la balanza, es lo que vemos nosotros día a día, hoy, eso es fundamental.

¿Se ha formado un cuerpo inquebrantable entre los médicos a partir de esta situación?

Si la verdad que sí, se trabaja mucho en equipo apoyándonos unos a otros todos los días, más allá de las instituciones, hay canales de dialogo permanentes, nos consultamos permanentemente con otros jefes de terapia intensiva de otras instituciones, no solo de la ciudad, sino también de Córdoba y de Buenos Aires.

Mi mensaje es que no bajemos los brazos, tenemos que seguir cuidándonos, si uno se cuida, cuida al resto y cuida a los demás, aprovechar y disfrutar de las cosas simples que tiene la vida.

Por Fernanda Bireni