En medio de la crisis, la venta de terrenos aparece como la estrella y la esperanza del sector inmobiliario. Los corredores señalan que se volvieron muy atractivos durante la pandemia porque bajó su valor y se los busca para la construcción, que está en sus costos históricos más bajos. Además, aseguran que por el contexto cambiario, con presiones para forzar una devaluación del peso, la gran mayoría de las operaciones se hacen en billetes estadounidenses.
Si hay algún rubro que escapó de la recesión, ése es el de la venta de terrenos para la construcción de viviendas. Eduardo Aliendo, delegado del Centro de Corredores Inmobiliarios de Córdoba (Cecin), explica que son prácticamente las únicas operaciones que se vienen llevando adelante de un tiempo a esta parte.
“Es cierto que aumentó la construcción, porque –evidentemente- quien tenía dólares disponibles, vio la posibilidad de construir al menor costo de la historia en dólares. Hoy, con 550 o 600 dólares, se puede hacer un metro cuadrado de construcción de buena calidad”, comentó el dirigente empresario.
“En medio de todo esto, hay una vedette de esta época de la cuarentena, que es la compra de terrenos. ¿Por qué? Porque al estar en el mínimo histórico el costo de la construcción, hay mucha gente que los busca para levantar una casa”, señaló.
En el mismo sentido, detalló que Río Cuarto tiene media docena de loteos que se han formalizado hace no mucho tiempo y que están a la venta.
También indicó que la mayoría de las consultas que reciben las inmobiliarias es por tierras disponibles.
“Hoy en día, para comprar un terreno con una buena ubicación en un loteo, hay que hablar de valores que van de unos 18 mil dólares en adelante. El costo de la tierra se ubica entre 30 y 40 dólares el metro cuadrado, siempre en referencia a tierra para la construcción de una vivienda de clase media”, precisó el corredor inmobiliario.
Contexto de recesión
En contrapartida, aseguró que el mercado de compraventa de casas y departamentos sigue deprimido. En tal sentido, detalló que las operaciones se limitan a casos muy específicos y que se hacen en moneda norteameericana.
“Los inmuebles que se han podido vender son aquellos que están en rangos de precios muy inferiores: 5 millones de pesos, 6 o 7 millones de pesos. Estamos hablando de valores de alrededor de 30 mil dólares. Hay una resistencia en el mercado de hacer operaciones en pesos. Puede hacerlo quien esté urgido de dinero, pero el 80 por ciento de los propietarios quieren cobrar en dólares”, sostuvo.
Explicó que este comportamiento se debe a que hoy no es conveniente vender en pesos para luego comprar otra propiedad, y detalló que la mayoría de los negocios se hacen porque el vendedor ya tiene calzada la venta con la compra de otro inmueble.
“Ahora bien, las operaciones inmobiliarias no están en medio de un espacio de recuperación ni mucho menos. Puede haber consultas y algunas compras. Pero no veo que pueda ser una tendencia”, dijo Aliendo.
Caída de la cotización
Indicó sobre este punto que la caída del precio en dólares de las propiedades hace que la gran mayoría de los dueños evite a toda costa desprenderse de ese tipo de bienes.
De todos modos, aprovechó la oportunidad para insistir en que “hay una confusión de largo tiempo en el mercado, que es seguir el valor de las propiedades con el dólar blue, y esto no es un parámetro”.
“Esa variable de ajuste no es la adecuada, porque sube o baja su valor por razones de mercado. Y la construcción se mueve por los valores de los materiales, por la mano de obra, el tipo de construcción. Hay insumos de construcción como el aluminio y el hierro que están atados al dólar, pero tienen muy poca incidencia en los valores de un inmueble”, concluyó el delegado del Centro de Corredores Inmobiliarios de Córdoba.

