El grupo de Inquilinos Autoconvocados llevó ayer su pedido de programas de acceso a terrenos sociales hasta el Centro Cívico, con la idea de conseguir la atención de las autoridades. Fue en momentos en que el gobernador Schiaretti presidía allí un acto institucional. Si bien no se cruzaron con el mandatario provincial, más tarde dejaron un petitorio en la delegación del gobierno. Anteriormente, habían presentado un proyecto de ordenanza en el que proponen que el Municipio vuelva a ofrecer lotes a precio subsidiado y con financiación, como lo hizo en barrio Castelli. Por otro lado, manifestaron que la situación es desesperante por la fuerte suba del precio de los alquileres y porque empezaron a llegar notificaciones de desalojo.
“Estamos pidiendo que nos den terrenos a pagar. No queremos que nos regalen nada, porque estamos sufriendo un montón y los alquileres están muy caros. Ya fuimos al Concejo, a Vivienda, y le mandamos una carta al intendente, pero hasta ahora no hemos tenido respuestas concretas. Por eso, decidimos hacer esta marcha”, contó Lorena Vieyra, una de las inquilinas del grupo de autoconvocados que ayer llegó hasta el Cívico para visibilizar su reclamo.
Por su parte, Gabriel Celi, otro de los manifestantes, subrayó que la idea es que simplemente les permitan acceder a un plan para comprar terrenos. “Ni siquiera pedimos que construyan las viviendas. La idea es que esto sea lo más dinámico y más ajustado posible”, indicó.
“Solamente le pedimos al Estado los terrenos que hagan los loteos, y que los podamos comprar a precios subsidiados. Queremos que el Estado se haga presente para ayudarnos frente a los costos altísimos de los terrenos, a los que no podemos acceder. Lo hemos planteado a la Municipalidad y al gobierno de Córdoba”, agregó.
En el mismo sentido, indicó que, según averiguaciones propias, el costo de un terreno en un barrio oscila entre uno y tres millones de pesos, algo que los hace inalcanzables para una familia trabajadora.
Desesperación
Vieyra, en tanto, explicó que el grupo de Inquilinos Autoconvocados se conformó a partir de la crítica situación que se abrió cuando se conoció que no se iba a prorrogar el decreto que congelaba el precio de los alquileres y prohibía los desalojos.
“Somos vecinos de distintos sectores de la ciudad que decidimos agruparnos. Empezamos el 25 de enero de este año, con un grupo de WhatsApp, por la desesperación que tenemos. No estamos vinculados a ningún partido político, sino que somos todos vecinos”, indicó la mujer.
Hasta el momento, el grupo incluye a unas 500 familias de la ciudad, señaló.
Por otro lado, sostuvo que las cosas empeoraron a partir de que quedó sin efecto la prohibición de lanzamientos. “Ahora salimos a la calle porque ya hay muchos desalojos”, agregó.
Uno de los que recibieron la notificación es Gabriel Celi. “A mí ya me mandaron la orden de desalojo. Hasta ahora, no hemos podido llegar a una solución. Eso, a pesar de que, por las restricciones y el aislamiento que pasamos, que a los que no somos trabajadores esenciales nos perjudicaron enormemente”, comentó.
Tal como detalló el hombre, las notificaciones de desalojo están empezando a llegar a los inquilinos, después de que caducara el decreto nacional del Presidente el 1° de abril pasado.
“Las órdenes de desalojo se van a empezar a lanzar en forma masiva, y toda la gente que está en situación precaria va a quedar en la calle”, enunció Celi.
A la par de las órdenes judiciales, también opera la expulsión por motivos económicos o requisitos inalcanzables, como explica Lorena Vieyra: “Los alquileres son muy caros. Piden muchos requisitos, como por ejemplo 4 recibos de sueldo superiores a los 50 mil pesos”.
Natalia Gómez, otra de las manifestantes, relató en el mismo sentido que, cuando se iba a mudar, le pedían 70 mil pesos para el mes de depósito, comisión y mes adelantado. “Es una locura. Hoy en día, un trabajador no llega a pagarlo”, expresó.
Liliana Guerra, en tanto, señaló que los aumentos ponen a los alquileres cada vez más lejos de las posibilidades de los asalariados. “Yo pago un alquiler de 15 mil y ahora me lo van a subir a 17 mil. Y conozco casos de personas que les piden hasta 25 mil. Además, está muy difícil poder comprar un terreno. Yo nunca tuve la posibilidad de comprarlo por mi cuenta”.

