Clodomiro Carranza combina talento natural, una potencia única y las agallas necesarias para soportar mucho tiempo de soledad en la vida del golfista. Como aficionado, un multiganador; como profesional, readaptándose a los nuevos tiempos.
A los 38 años de edad y papá de seis hijos (hace semanas nacieron sus mellizas), analiza este tiempo de parate en el medio de algunos cambios en su juego para encarar el circuito con mucho optimismo cuando se reanude, habiendo ganado ya en febrero el Abierto de Granadillas en Chile.
“Estoy haciendo la parte física acá en mi casa, tengo algunas pesas y demás elementos, eso lo he mantenido prácticamente igual y después, para lo que es golfístico, tengo una red para tirar. Hago videollamadas con mi profesor una vez a la semana para controlar y hacer algunos cambios de lo que es la técnica. Aprovechar a acostumbrar el cuerpo a distintos movimientos y esas cosas, trato de practicar una hora por día. Con mis mellizas recién nacidas se me complica, pero es tratar de mantenerse así y aprovechar para cambiar algunos gestos en el swing.
-Si esta situación del parate no se hubiese presentado, ¿cómo tenías diagramado este año 2020?
-Había jugado un torneo en Chile que lo pude ganar (en febrero, el 75° Abierto de Granadilla); es parte del Tour chileno, que también lo había ganado el año pasado. El Tour Latinoamericano ya había largado con una fecha en México, en Mazatlán (estado de Sinaloa), y yo no pude ir porque nacían las mellizas. Fue en esa semana y no pude participar. Estaba preparándome para arrancar el segundo torneo en Cañuelas, el tercero era en Termas de Río Hondo del Tour Latino; después seguían Chile, Córdoba, ahora podríamos estar por República Dominicana, México, Ecuador. Es una serie de ocho o nueve torneos hasta junio.
-Nacieron tus mellizas y son seis los hijos que tienen con tu señora. ¿Cómo es ser papá en una familia numerosa y a la vez tener una profesión tan demandante con tanto viaje?
-Hay que organizarse bien, cuando vuelvo a la Argentina trato de estar siempre en casa y a su vez también entrenar. Generalmente tengo mucha ayuda, no sé ahora con seis cómo será; con cuatro era una cosa, ahora cambia un poco, pero bien. Siempre trato de rescatar lo positivo, el hecho de la cuarentena me hizo poder estar para el nacimiento; por suerte estuve acá y no me agarró afuera del país, como le agarró a algún profesional argentino que todavía no ha podido volver.
-Tenés más de 15 años como profesional en una carrera que es muy larga, ¿cómo diseñás el futuro?
-Me encuentro golfísticamente muy bien, estoy en una edad justa pero para no desaprovechar más nada. Estuve cerca en los dos últimos años en el Tour Latino, en un año quedé 13 y en el otro quedé 12, ahí ascienden cinco y dentro de los diez primeros hay otra posbilidad y no pude aprovecharla. Cada vez está más competitivo el tour, surgen muchos chicos jóvenes y mejor preparados, pero me encuetro jugando bien, con muchas expectativas para el año, con muchos cambios técnicos que me han ayudado mucho y sigo haciéndolo aunque cueste. Es una carrera larga pero hay que aprovechar los momentos, no dejar que pase mucho el tiempo. Esto es una mala noticia porque lo que es el PGA Tour Latinoamérica, por lo que tengo entendido, apuntarán a un calendario en lo que es otoño en los Estados Unidos, cerca de octubre, terminando en mayo. Será un año sin ascenso al circuito de allá y nos va a retrasar un año, creo.
-Hablabas recién de las nuevas generaciones, ¿cómo ves a los nuevos chicos que van saliendo?
-En la época nuestra era muy confuso el tema de la técnica, estaba orientado hacia otro lado, ahora con el tiempo se ha ido perfeccionando y viendo que lo que nosotros tratabamos de aprender no era bueno. Yo tenía cosas de chico que eran muy buenas que me las fueron cambiando para peor, ahora eso no pasa y van rumbeados de otra manera. Yo pegué 15 años mal instruido o con una técnica que no era la mejor. Ahora ya está todo estudiado, se sabe cómo se pega fuerte, cómo se pega de una manera o de otra, hay mucha tecnología que ha mejorado esas cosas y los chicos que surgen saben todo y están muy preparados.
-En 2003 perdiste en el tercer hoyo de desempate del Abierto de la República (fue el 8 de diciembre frente a Rodolfo González en Olivos Golf Club), ¿qué recordás?
-Estuve muy cerca, perdí en el playoff, hacía recién un año que era profesional, tuve muchas chances y no pude. A diferencia de lo que es el Abierto hoy, en esa época era muy lindo por la cantidad de público que asistía a los torneos, ahora ya no es tanto. En ese momento era una cosa de locos, jugaban Ángel Cabrera y varios más y a su vez el golf era más pasional, a la gente le gustaba ir. Ahora ya no participa el público de esa manera, no sé si será por la televisión o por qué, fue un recuerdo muy lindo. Pero creo que algún día lo voy a poder ganar, siempre tengo la esperanza.
-Fuimos testigos en estos últimos años de los éxitos de Ángel Cabrera ganando Majors (US Open 2007 y Masters de Augusta 2009), ¿qué ha sido para vos la figura del Pato?
-Una cosa increíble, es un ídolo. Si bien no ha sido un tipo tan ganador de torneos, Roberto de Vicenzo fue más ganador, pero las oportunidades que Cabrera tuvo no las desaprovechó y hasta estuvo cerca de ganar un segundo Masters de Augusta cuando perdió el desempate con Adam Scott (el australiano se impuso en el segundo hoyo de desempate en 2013). No creo que se vuelva a repetir el tener un argentino ganador. Hay buenos jugadores en el país, pero cuesta cada vez más que salga alguien así, no hay mucha competencia de profesionales. Antes había una buena base de torneos acá y ya quedan menos, entonces el profesional no puede competir y realmente lo que te da el juego y mejorar es la competencia. Ahora surgen más desde aficionados, porque vienen con competencia, con otra preparación. Pero lo que hizo el Pato fue increíble, ganándoles a Tiger Woods y a los mejores. Es uno de los mejores deportistas de la Argentina.
-Finalmente, ¿cuál es el golfista que hoy te sentás a ver, que te da gusto hacerlo?
-Obviamente te voy a decir Tiger Woods, por lo que es, por lo que representa y por lo que hizo después de todo lo que le pasó, con lesiones incluidas. Yo hubiese apostado a que no iba a jugar más y lo que hizo de ganar otro Major (Masters de Augusta 2019) fue increíble. Pero me gustan muchos jugadores, Rory Mc Ilroy (Irlanda del Norte), Dustin Johnson (Estados Unidos), Brookse Koepka (Estados Unidos). A diferencia de lo que era cuando yo arranqué, por ejemplo, yo hacía diferencia por lo largo que pegaba, ahora pegan todos largo, saben hacerlo, antes era más natural. Es para sentarse y ver a varios, no podría decirte uno solo. Tiger Woods, seguro.

