Las redes sociales no descansan nunca y así como nos brindan herramientas y contenidos que consumimos ávidamente, surgen otros que viene a romper los estereotipos de los influencer tradicionales.

Actualmente, gracias a las redes sociales, podemos seguir a personas de todas partes del mundo y de todos los tipos de estilos y rubros. La inmediatez de contenido hace que constantemente están saliendo micro tendencias que se viralizan rápidamente y también súper rápido quedan obsoletas. Este consumo desmedido hizo que muchos influencers se bajen de esa vorágine de consumo y giren hacia otros rincones menos consumista y as consciente. En este contexto surge este nuevo movimiento.

La última tendencia que se ha colado en las redes sociales es la "desinfluencia", en donde los creadores de contenido, lejos de influenciarte en la adquisición de un producto o servicio, comparten su opinión sobre productos que deberías evitar. El objetivo es el de evitar las compras impulsivas.

Desinfluenciar las compras innecesarias

Es habitual que los influencers en redes nos sugieran determinados productos o servicios, contándonos lo importante y las ventajas de adquirirlos. Sin embargo, este nuevo movimiento, busca exactamente lo contrario.

El tipo de influencers que busca “desinfluenciar”, sugiere productos más baratos o alternativos. Bajo el hashtag #deinfluencing o #desinfluenciar, el objetivo de los creadores de contenido es prevenir a los usuarios de comprar productos innecesarios.

Desde siempre, las recomendaciones de terceros han desempeñado un papel importante en las decisiones finales de compra. Al fin y al cabo, la "desinfluencia" es otra forma de "influencia” basada en la autenticidad y la transparencia. Los des-influencers, al igual que los influencers, recomiendan aquellos productos que no sólo les gustan realmente, sino que también son aptos para todos los bolsillos.

En TikTok últimamente han aparecido vídeos de chicas que te animan a “desinfluenciarte” de productos, prendas o tendencias que, bajo su opinión personal o profesional no te aportan los beneficios que promulgan o, sencillamente, son cosas que realmente no necesitas. Este movimiento no solo facilita que los creadores de contenido sean más auténticos y cercanos, sino que refuerza el valor de la honestidad en las marcas.

El “deinfluencing” no se trata de rechazar completamente las influencias externas, sino de utilizarlas como una fuente de inspiración en lugar de una imposición. Se trata de pensar antes de comprar, cambiar el consumo y contribuir a la sostenibilidad.