Río Cuarto | toneladas | maíz | achetoni

Achetoni: "Que haya cupos es una mala señal para los productores; recuerda a los ROE"

El presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Carlos Achetoni, consideró que la vuelta atrás del gobierno nacional sobre la decisión de cerrar las exportaciones de maíz sería positiva si no se condicionara con habilitar sólo un cupo diario de 30 mil toneladas de ese cereal. Y remarcó que eso permite poner en marcha un esquema poco claro en la comercialización, similar a lo que eran los ROE en la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, “que daban poca transparencia”.

Achetoni explicó que la medida prevé el embarque de un buque chico por día y advirtió que con el cupo establecido quedarán 7 millones de toneladas de maíz sin uso.

“Supone un millón y medio de toneladas de maíz hasta marzo. Queremos saber bien la intencionalidad del Gobierno porque no está claro”, dijo Achetoni en diálogo con el programa radial Buen Día Río Cuarto, que se emite por la Digital 91.9.

Y consideró: “El hecho de que haya cupos es una mala señal. Retrotrae a los malos tiempos del pasado, cuando los compradores compraban barato y vendían caro”, destacando que perjudicará a los productores y beneficiará a los exportadores y grandes grupos.

Beneficios para exportadores

El ruralista precisó que el permiso de exportación de sólo 30.000 toneladas diarias de maíz terminará desplomando el precio del producto para que los acopiadores y exportadores puedan comprarlo más barato y venderlo luego cuando el mercado sea liberado en valores mucho más altos.

"La medida (del Gobierno) es lo que pedíamos, pero no con una limitante de 30.000 toneladas por día. Esto presupone un buque de los chicos por día y con el agravante de que no sabemos cuál es la duración de esta medida", dijo.

Achetoni sostuvo que, si se exportan 30.000 toneladas por día, hasta fines de febrero la Argentina podría exportar 1,5 millones de toneladas de maíz en ese período, con lo que sobrarían unos 7 millones de toneladas.

"Eso complicaría al sector productivo y dejaría todo a merced del sector exportador y concentrado. Esto desalienta la producción. El objetivo de bajar el precio del maíz no debe ser a expensas del productor", recalcó.

Por último, Achetoni insistió con que esto ocasionará que los acopiadores y exportadores terminarán comprando barato el maíz para luego, cuando puedan, venderlo más caro y así aprovechar una diferencia mayor a su favor.