La noticia del fin de semana debía ser que Lautaro Roncedo de Alcira Gigena le ganó 3 a 2 a Toro de Coronel Moldes y se clasificó para los octavos de final de la Región Centro del Torneo Regional Federal Amateur. La historia no fue solo esa, sino también el triste desenlace de una tarde de competencia deportiva, que concluyó en un desmadre entre dos clubes de renombre de la región.
El partido fue revancha del que que habían jugado en Coronel Moldes y el equipo gigenense había ganado 1 a 0, dato no menor, ya que como es sabido, lavuelta sería al mata-mata, “y por todo”.
Y vaya que fue así, ya que los incidentes no fueron meros “golpes de puño” ni una simple “gresca” como lo definieron algunos, sino más bien un grave episodio que pone en jaque al Fútbol Regional y a sus exponentes deportivos. La situación dejó mucho que desear ya que frente a todo el público presente, jugadores del “Toro” se aventaron sobre los locales y sin escrúpulos literalmente les partieron la cara, ya habiendo finalizado el partido.
Toro ganaba 2 a 0 en el primer tiempo, por los goles de Lima y Álvarez, pero en el complemento sufrió la expulsión de Juárez y Flores Sirolessi, antes de los 15 minutos. Roncedo aprovechó esa situación y lo dio vuelta con un triplete de Monge y aparecer no fue del agrado de los moldenses, tal es así que hasta parte del cuerpo técnico y los dirigentes fueron partícipes de la riña. Un verdadero escándalo público que debería avergonzar a aquellos que con comportamientos totalmente antideportivos dejaron ver su ira dentro del campo de juego, de una cancha repleta de hinchas y fanáticos que se acercan a vivir un domingo de fútbol.
Lo cierto es que ahora resta conocer el proceder o accionar de los implicados ya que las consecuencias fueron el traslado de urgencia a los nosocomios locales de los jugadores Agustín Muñoz y Agustín Becerra. Ambos con partes médicos escalofriantes, que además los quitaran del juego por varios meses, debido a la gravedad de los golpes recibidos.
Finalmente, y dato no menor es que no solo fueron por los jugadores, sino también por los árbitros que dirigían el partido. Jonathan Correa, quien oficiaba de principal, debió ser retirado por la escasa policía que presenciaba el cruce y con altos riesgos de ser otro de los que saliera lesionado.
“Fue una vergüenza y ahora haremos las denuncias pertinentes, porque tenemos identificados a los culpables y autores. Fue ante todos los hinchas de Roncedo” indican desde la dirigencia de los albicelestes.
El accionar fue repudiable y entender que todo inicia sin motivos en un partido de fútbol, es lo que debería encender las alarmas de la Liga Regional y en mayor medida del Consejo Federal del Fútbol Argentino.
El proceso legal de lo acontecido está en marcha y se espera que las respuestas estén a la altura de lo acontecido. ¿Qué debemos esperar de nuestro fútbol profesional, si en un domingo de competencia amateur no estamos exentos de que todo termine con un final así?
Dos jugadores de Roncedo deberán ser intervenidos de urgencia
Agustín Muñoz y Agustín Becerra con las heridas en sus caras
Fractura de Tabique y Fractura facial con alto grado de perder la visión fueron los partes médicos de los jugadores de Roncedo Agustín Becerra y Agustín Muñoz. Ambos, sumamente afligidos y con claras y evidentes muestras de la golpiza recibida cuentan como se sucedieron los hechos y a lo que deberán someterse en los próximos días.
Por una lado una cirugía de tabique y por otro una compleja intervención quirúrgica que además requiere de una junta médica que resuelva cómo procederán con la colocación de una prótesis facial. Muñoz será intervenido a la brevedad ya que en caso contrario podría correr riesgo su caso.
Ambos contarán sus relatos a la justicia para aportar a la causa.

