Recrear el Estado de Bienestar en el siglo XXI tiene hoy una posibilidad histórica más que nunca con la tecnificación; la llegada de la inteligencia artificial abre esas posibilidades por cuanto acelera los tiempos de producción y desacelera el impacto de mano de obra directa.
Ahora, estos conceptos trabajados desde una visión de Equidad Tecnológica, o como decía un viejo dirigente de la Histadrut: “Economía Social de Mercado”, permitirá que la maximización de ganancias se traduzca en una adecuada redistribución entre Capital-Trabajo, que la disminución de horas/hombre en los procesos de producción lleve a un recorte en la tradicional jornada laboral de 8 horas por una 6 horas, pero tal recorte no se dará sobre los salarios.
La inteligencia artificial nos permitirá simplificar y eficientizar el mundo del trabajo, pero viene desprovista de algo que sólo tenemos, por ahora, los seres humanos, la espiritualidad, y no planteada como un concepto yogui de abstracción de la realidad e inmerso en un mundo de introspección eterno. No, nada parecido, es mirar al otro como un igual, con un sentido fraterno que nos permita vivir a todos la libertad en materia de ocio creativo y tranquilidad económica. Ambos sectores de la producción, Capital y Trabajo, debemos sentarnos y entender el concepto de Ganar, pero internalizar aún más el de Compartir, de la abundancia financiera que proporcionara este nuevo estadio llamado Industria 4.0.
Desde el sector del trabajo avanzamos en esa línea, en construir puentes para permitir un compromiso social colectivo cierto, comenzando con pequeños gestos, pero transformadores de realidades.
Abordamos y llevamos a la práctica la reconversión laboral, estamos trabajando sobre el ganar-ganar que significará el Cese laboral o Indemnización por Renuncia, queremos darle claridad jurídica al Home Office, donde la irreversibilidad sea para ambas partes, el riesgo del arrepentimiento puede ser de cualquiera e injusta para la otra.
Buscamos, desde la lógica de la justa distribución de los beneficios, cómo hacer más efectivos los proceso productivos y la continuidad laboral sin expulsión de mano de obra, sino por el contrario crear nuevos empleos a partir de la innovación tecnológica y desde luego y no menor, hacer desaparecer en el corto plazo los gastos laborales contingentes. Transitar por una previsibilidad financiera.
Reconversión laboral
La reconversión laboral es la capacitación voluntaria de los trabajadores para empleos futuros o próximos a incorporarse dentro del nuevo proceso productivo que trae la tecnificación a las empresas; es la clave no sólo para el traspaso de la industria a la asistencia de la inteligencia artificial, sino también… y lo más importante, que las personas que laboran puedan ser parte con lo nuevo, sin llegar a un quiebre trauático entre trabajadores y tecnología como ocurrió en siglos pasados.
La experiencia concreta en la empresa Caminos de la Sierras S.A. nos llevó a poner en marcha una reingeniería social y jurídica. Capacitarnos hoy, para los nuevos empleos que llegarán; ello permitió llevar tranquilidad a nuestros compañeros que ya estarán reconvertidos laboralmente cuando la empresa incorpore la tecnología en la cabinas de cobro de peajes. El reinventarse como trabajador no es una cuestión de edad ni de titulación académica, es un animarse a volver a capacitarse con una orientación clara dada por la demanda de esta nueva tecnología que llega. En esta orientación de hacia dónde ir en materia de nuevos conocimientos juegan un papel preponderante los sectores del Capital, el Trabajo y el Estado.
Otro aspecto a tener en cuenta para los trabajadores, es el afianzamiento de los Modelos de Aprendizaje, los que deben transitar entre la virtualidad y el aula; como también la certificación de las horas cátedras de capacitación, las que deberán ser otorgadas por una institución universitaria reconocida. La currícula de nuestros compañeros debe reflejar ese esfuerzo realizado y legitimado por una casa de altos estudios. Estamos construyendo dignidad y reconocimiento social para los trabajadores.
Pensando en futuro
La velocidad en los procesos de producción, la agilización en los tiempos que le impone al trabajo la inteligencia artificial una vez instalada y en marcha, hacen que repensemos las horas laborales de los trabajadores; el ocio creativo también está dentro de los aspectos a debatir en esta INDUSTRIA 4.0 acompañada de un criterio de JUSTICIA SOCIAL 4.0. Estamos vislumbrando una reducción de jornadas de trabajo sin disminución salarial por ello, y el mantenimiento del mismo plantel de trabajadores reconvertidos, no subsidiados. Reconstruir la dignidad de mujeres y hombres del mundo del trabajo es devolverles su importancia social.
Podemos mostrar como paradigmático a “Caminos de las Sierras”; aquí llevamos a la práctica el modelo arriba descripto. En esta empresa sentamos por primera vez en la cabina a “la inteligencia artificial a cobrar peajes”, pusimos en juego la reducción de los tiempos laborales, con un criterio de redistribución de ese menor volumen de horas de mano de obra directa, entre todo el plantel de trabajadores existentes, número que no podía ni debía reducirse, era parte del compromiso asumido. Para ello redujimos la jornada laboral en 5x3 ( 5 días se trabaja, 3 se descansa), saliendo del viejo esquema de 6x2. Pudimos hacer realidad la mentada Equidad Tecnológica, los salarios se mantuvieron en un 100%. La palabra mutua empeñada, también.
En esta “Economía Social del Conocimiento” conviven trabajadores reconvertidos laboralmente con empresarios reconvertidos socialmente.
Indemnización por Renuncia o Cese Laboral (Ley 22.250)
La indemnización se ha convertido desde hace bastante tiempo para el sector empresario en un escollo insalvable que nos perjudica directamente a los trabajadores desocupados a la hora de conseguir empleo, y para aquellos trabajadores con antigüedad, en una incertidumbre más grande aun, porque muchos empleadores no pueden o no quieren afrontar una indemnización y llevan a la quiebra forzada a sus empresas, en donde el trabajador queda como un acreedor más, más alla de su calidad de acreedor en la quiebra, pero su monto tiende a la baja.
Este es otro de los temas que buscamos bajo un criterio de madurez sindical/empresaria abordar. Quiero comenzar conceptualizando de qué hablamos. La empresa está compuesta de capital y trabajo, los dividendos gananciales anuales pagan a los accionistas y patrimonializan a la manos de obra. Esta capitalización del trabajo no representa una regalía ni un reconocimiento de ninguna índole para el trabajador, porque es la cuantificación de su trabajo realizado a lo largo de los años de producción en la empresa. Estamos frente a un derecho que debe ser regulado pensando tambien en el trabajador responsable.
No buscamos modicar lo hoy normado por la LCT en lo que respecta a montos. Sí pretendemos para poder hablar de virtuosidad y justicia, evaluar la situación de los trabajadores que pretenden terminar con su relación laboral; a ellos les asiste también el derecho, hoy denegado, de llevarse su patrimonialización, la que se llama según esta legislación vigente: indemnización. Ajustándonos a la terminología utilizada en la LCT, intentamos normar un aspecto no ponderado por la ley, el pago de la “Indemnización por renuncia” y por jubilación.
La articulación de un fondo de inversiones administrado por empresa-trabajadores y regulado por el Estado, que contenga el aporte mensual depositado por el empleador por cada trabajador; hecho similar que se viene realizando con nuestros hermanos los obreros de la construcción, encuadrados en un régimen especial (Ley 22.250). Esto permitirá consolidar un justo derecho sin romper la seguridad jurídica, la que por el contrario traerá previsibilidad en materia de relaciones laborales y elevará el valor de la empresa eliminando un pasivo contingente.
El cambio de roles en la construcción de las ideas nos encontraría a sindicatos como creadores de nuevos empleos y a empresarios preocupados por una justa distribución de las ganancias.
Ello estaría dando lugar al Cordobazo 4.0, una verdadera revolución de ideas y de nuevos comportamientos sociales, pero sin violencia. Abriendo paso a otra generación de dirigentes sindicales y empresariales que se animan a actuar, sin buscar sacarse ventajas, y compartiendo no desde la utopía, sino del Ganar/Ganar, un mismo proyecto de país con reglas claras y sustentado con: Justicia Social, Seguridad Jurídica, Inteligencia Artificial, Reconversión Laboral, Equidad Tecnológica, Responsabilidad “Social” Empresaria y sobre todo sin grieta política, la que sólo nos hace retroceder como sociedad.
Un Cordobazo de Ideas puede sonar imposible como proyecto, y aquí me detengo en el relato del filósofo y pensador Santiago Kovadloff cuando recuerda el diálogo epistolar antes del cruce de los Andes, entre San Martín y Pueyrredón, el cual lo ayudaba en el sueño de la epopeya pero le decía: “Le envío armas y municiones, animales y telas para los uniformes, pero lo que Ud. quiere hacer es imposible”. A lo que el Libertador le respondía: “Gracias por su envío general… lo que yo quiero hacer es imposible, pero es imprescindible”. Y lo imprescindible en estos tiempos es conciliar la Ética con la Ley, la Reconversión Laboral con el Desarrollo, la Justicia Social con la Seguridad Jurídica y para que haya República, el sostenimiento de las instituciones desde el respeto y el cumplimiento de las normas.

