El ingeniero Omar Plevich, experto en forestación de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la UNRC, destacó la importancia desde el punto de vista ambiental de la nueva Ley de Agroforestación que tiene nuestra provincia. Ley que naciera -explicó- con relación a las Buenas Prácticas Agropecuarias, como una manera de prevenir o morigerar las inundaciones que periódicamente suelen afectar a esta región.
“El árbol aparece así como una herramienta de disminución de las escorrentías y de favorecimiento a la infiltración del agua en el suelo. Con el propósito de conservar el agua en el mismo lugar donde caía”, afirmó, en diálogo con Tranquera Abierta Digital.
A esto se suma, agregó, la importancia de la forestación para la producción agropecuaria, sobre todo la ganadera, ya que investigaciones realizadas por su grupo de trabajo desde mediados de los ’90 permitieron demostrar la producción de pasturas es mayor cuando se realiza debajo del monte.
“Vimos que si disminuíamos de 1600 a 600 plantas por hectárea aumentaba sensiblemente la producción de pasto entre los árboles, había mayor producción forrajera y mayor diversidad, lo que potencia la producción silvo pastoril”, afirmó.
“Se demostró también que se trata de lotes estratégicos para la actividad ganadera en época invernal, porque además de crecer más las pasturas de verano, aparecían pastos que se desarrollaban también en la época más fría”, precisó el profesional, para explicar que no sólo se investigó el resultado económico de la actividad silvo pastoril sino también las distintas especies que pueden utilizarse y los modos de gestión, ya que se trata de sistemas un tanto más complejos que los tradicionales.
A esto se suma, agregó, la importancia de la forestación para la producción agropecuaria, sobre todo la ganadera, ya que investigaciones realizadas por su grupo de trabajo desde mediados de los ’90 permitieron demostrar la producción de pasturas es mayor cuando se realiza debajo del monte.
“Vimos que si disminuíamos de 1600 a 600 plantas por hectárea aumentaba sensiblemente la producción de pasto entre los árboles, había mayor producción forrajera y mayor diversidad, lo que potencia la producción silvo pastoril”, afirmó.
“Se demostró también que se trata de lotes estratégicos para la actividad ganadera en época invernal, porque además de crecer más las pasturas de verano, aparecían pastos que se desarrollaban también en la época más fría”, precisó el profesional, para explicar que no sólo se investigó el resultado económico de la actividad silvo pastoril sino también las distintas especies que pueden utilizarse y los modos de gestión, ya que se trata de sistemas un tanto más complejos que los tradicionales.

