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"Es algo por lo que trabajamos 30 años, es un sueño cumplido"

Así lo aseguró el laboulayense Héctor Luján, quien fue conductor de trenes en la localidad hasta el año 1993, cuando debió migrar a Buenos Aires ante la cancelación del transporte en la zona

Héctor Luján -Cachi, como lo conocen su familia y amigos- es de Laboulaye y fue conductor de trenes en la región desde 1983 hasta el año 1993, momento en el que debió irse a trabajar a Buenos Aires porque el servicio de pasajeros se canceló en el sur cordobés. Treinta años después volvió a subirse a una formación para ser parte de este viaje oficial que habilitó nuevamente el ramal que pasa por su ciudad.

“Es una emoción muy grande, es algo por lo que trabajamos 30 años, es un sueño cumplido”, aseguró en diálogo con Puntal. Destacó que sus compañeros de La Fraternidad (gremio de ferroviarios) nunca perdieron la esperanza y lucharon para que la vuelta del ferrocarril de pasajeros hoy sea una realidad.

Es un orgullo poder llegar a mi ciudad arriba del tren. Es el lugar donde nací, donde me crie y donde estudié. Me estaban esperando mis amigos y mi familia para saludarme en la estación. Fue muy emotivo y puedo decir que para mí es un ciclo cerrado. Es un orgullo poder llegar a mi ciudad arriba del tren. Es el lugar donde nací, donde me crie y donde estudié. Me estaban esperando mis amigos y mi familia para saludarme en la estación. Fue muy emotivo y puedo decir que para mí es un ciclo cerrado.

“Es un orgullo poder llegar a mi ciudad arriba del tren. Es el lugar donde nací, donde me crie y donde estudié. Me estaban esperando mis amigos y mi familia para saludarme en la estación. Fue muy emotivo y puedo decir que para mí es un ciclo cerrado porque el tren volvió a mi pueblo”, relató.

Si bien Héctor actualmente está jubilado de su profesión inicial como conductor, sigue ligado a la actividad, porque se desempeña en el Tribunal de Disciplina del sindicato.

La pasión por los trenes la lleva en la sangre, ya que, según contó, su papá fue ferroviario y fue él quien le propuso seguir el oficio que abrazó durante casi toda su vida.

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El hombre rememoró que fue muy duro el momento en el que la presidencia de Carlos Saúl Menem decidió privatizar la prestación, lo que generó la suspensión del servicio de transporte de pasajeros en las ciudades del interior. “Fue muy triste porque se perdieron más de 10 puestos de trabajo en cada lugar. Muchos trabajadores quedaron en la calle”, expuso.

No obstante, Héctor indicó que nunca claudicaron en la lucha por el retorno del tren como medio de transporte y precisó que la iniciativa de los “Trenes Solidarios” fue el puntapié inicial para demostrar que el servicio ferroviario aún era posible y viable. “Se sacaban trenes a Bariloche, a Mendoza o distintos lugares del país donde no llegaba el servicio de pasajeros. Lo que buscábamos era demostrarles a los gobiernos de turno que podíamos seguir apostando al ferrocarril”, afirmó.

Recalcó que esta tarea de hormiga les llevó más de 20 años y que hoy se cristaliza en lo que es la vuelta de este transporte en el interior. “El tren tiene que ser una política de Estado, se debe mantener sin importar qué gobierno esté”, opinó el ferroviario.

“Omar Maturano y Ariel Coria (autoridades de La Fraternidad) son a quienes hay que agradecerles todo esto, también a la gente de Laboulaye como Armando Álvarez y a su sobrino Leandro; a todos los conductores porque hicieron lo posible para que este tren llegara”, finalizó.

Luciana Panella. Redacción Puntal