Río Cuarto |

Tras la corrida del dólar, suben 10% los productos de la canasta básica

Es el incremento que tuvieron los artículos básicos, como harina, azúcar, aceite, yerba y fideos, en los comercios de barrio. Así lo indicó la Cámara de Almaceneros. Cómo se ajustan los consumidores.

Después de la corrida del dólar de mediados de mes, los productos de la canasta básica subieron alrededor de un 10 por ciento en los comercios de barrio. El incremento se produjo en prácticamente todos los rubros, salvo en algunos que ya se habían encarecido con anterioridad. 

El presidente de la Cámara de Almaceneros de Río Cuarto, Adrián Morales, aseguró que la devaluación de mediados de mes se tradujo a las góndolas. 

“La mayoría de las marcas pegaron un salto bastante importante, entre un 6 a un 10 por ciento promedio de aumento. Se notó primero en las marcas líderes y después les siguieron las segundas marcas, que lo hicieron más o menos en la misma proporción. Si quedan algunos por aumentar, son muy pocos, porque la harina arrastró a las galletitas, fideos y otros productos”, detalló el comerciante. 

En este sentido, explicó que los comercios trasladaron todo el aumento que recibieron de parte de los fabricantes, porque ya no hay nadie en condiciones de absorber las subas. 

“No conozco a fondo cómo se compone el costo de los productos para los fabricantes. Pero estimo que el aumento fue desmedido, porque puede que el dólar haya tenido incidencia directa en el precio de alguno de los insumos, aunque no como para que muevan los precios un 10 por ciento”, se quejó Morales. 



“Apostaron por el dólar”



En el mismo sentido, sostuvo que los formadores de precios apostaron a que el Gobierno no podría contener el dólar, y que la moneda estadounidense seguiría subiendo. “Como siempre, hicieron un colchón por las dudas si había otra devaluación”, indicó. 

Yendo más allá, Morales aseguró que la suba de los precios de los productos impacta directamente en las ventas, “porque llega en un momento en que ya habían cerrado buena parte de las paritarias y la gente tiene que ajustar el mismo presupuesto a los nuevos valores de la canasta familiar”. 

En este mismo sentido, sostuvo que el volumen de unidades vendidas evidencia que hay menos movimiento comercial. Aunque aclaró que en la caja “no se nota tanto, porque hubo un aumento de precios generalizado”. 

Si bien reconoció que hubo productos particulares en los que bajó la venta, aclaró que esto responde a varios factores “porque tienen una variación estacional. Sobre todo, las bebidas, y algunos lácteos que son más costosos, por ejemplo. La gente busca productos más económicos”.

No obstante, aseguró que en realidad la evidencia de la baja de ventas es algo generalizado en todos los rubros de la mercadería.  



A continuación, algunos ejemplos de cómo variaron los precios en los almacenes desde mediados de mes al día hoy: 



Harina por un kilo: de 22,90 a 31,90 pesos. 



Aceite por 900 centímetros cúbicos: de 35 a 39,90 pesos. 



Azúcar por un kilo: de 18,90 a 25 pesos. 



Yerba por 500 gramos: de 45 a 59 pesos. 



Fideos por 500 gramos: de 19 a 24,50 pesos. 



Para Omar, un trabajador que ayer hacía las compras en el mercadito del barrio, “lo único que quedó barato es el sueldo, porque no alcanza para nada”. 

“Hay cosas que tenés que dejar de consumir. Siempre hay que cuidarse en algo; si gastás en una cosa, no podés comprar la otra. Lo que yo empecé a hacer es cuidar todo lo que gasto. Por ejemplo, si hoy me invitan a una fiesta y la tarjeta sale 500 pesos, yo sé que hoy en día no la puedo pagar. Antes podía”, señaló. 

Además, sostuvo que las facturas de gas y de luz “son carísimas y hay que cuidarse mucho, porque queda menos plata para gastar, y hay que pagar los impuestos, la luz, cable y todo lo demás”. 



“Compro lo indispensable”



Eugenia, otra consumidora, se mostró muy desilusionada con el rumbo económico del país. 

“Desde que tenemos este Presidente, lo único que hubo fue inflación y más inflación. No lo voto nunca más. Fue el cambio para mal. Y ahora que aumentó el dólar, todo volvió a aumentar peor”, se quejó. 

“Compramos lo indispensable, y buscamos por precio. Ni hablar de marcas. No miramos más las marcas; solamente el precio”, señaló la mujer. 

Por último, dijo que hoy en día debe elegir entre pagar los servicios o comprar lo mismo que antes en comida. “No sabés cómo hacer”, expresó.

Jorge, otro consumidor, explicó que hay “muchas cosas que dejamos de lado, como por ejemplo las gaseosas y un montón de cosas que no son de primera necesidad y que antes consumíamos. También compro menos cantidad de cosas, porque los sueldos no está acorde con la inflación”, manifestó. 

Por último, indicó que “el aumento de las tarifas hace que haya menos circulante, y por eso no hay plata para comprar las cosas”.