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Exdecano reclama cobertura para un trasplante; si no, irá a la Justicia

El filósofo Abelardo Barra Ruatta solicitó ayuda al Pami y a Aspurc para hacerse una intervención de córnea. Si las obras sociales no responden, presentará un amparo en el Juzgado Federal de Río Cuarto

El exdecano de la Facultad de Ciencias Humanas Abelardo Barra Ruatta dijo ayer a Puntal que irá a la Justicia si las obras sociales a las cuales está afiliado no le cubren un trasplante de córnea.

Barra Ruatta, licenciado en Filosofía y magíster en Ética Aplicada, aseveró que, a medida que pasa el tiempo, va perdiendo visión y teme perder un ojo.

“Presenté el 3 de enero de este año una nota al Pami solicitando la cobertura de la obra social y nunca me contestaron”, contó el profesor de Filosofía.

Y añadió: “La carta fue dirigida al titular del Pami local, Fernando Bossio, y no me contestó”.

“Por esta cuestión tenía que viajar a Córdoba y desde el Pami me dijeron que no me podían ayudar porque la nota estaba en Jurídicas. Entonces yo me pregunto: ¿si tengo un infarto, me muero?”, sostuvo.

“En rigor, solicité la urgente intervención para un trasplante endotelial de córnea y no tuve respuesta alguna”, explicó.

Y acotó a renglón seguido: “Mi situación se agravó y ahora necesito en forma urgente un trasplante de córnea perforante”.

Barra Ruatta comentó a Puntal que tiene dos obras sociales: Pami y Aspurc.

“Ninguna de las dos se quiere hacer cargo de esta situación. Como ser humano, merezco que me atiendan. Yo pago por esas obras sociales”, indicó. Yacotó a continuación: “La ciencia avanza y la burocracia no”.

El exdecano de Humanas relató que viene de una operación mal hecha en la vista, realizada en una clínica local.

“Esa operación dura generalmente entre 10 y 15 minutos y cuando me operaron la intervención se extendió por el lapso de una hora y media”, manifestó.

Barra Ruatta sostuvo que también remitió una nota a Aspurc, pero tampoco tuvo eco.

“No soy nadie. Simplemente soy una persona que merece la atención como cualquier ciudadano del país”, argumentó. “No soy nadie. Simplemente soy una persona que merece la atención como cualquier ciudadano del país”, argumentó.

Y añadió: “Estoy perdiendo visión. No quiero perder un ojo. Yo ya estoy jubilado, pero sigo escribiendo libros y poesías”.

El profesor de Filosofía espera que las obras sociales reaccionen y le den una respuesta lo más pronto posible para evitar que su visión se deteriore cada vez más.

“Si no presentaré un amparo en el Juzgado Federal”, finalizó.