La fuerte escalada que tuvo el trigo desde comienzos de año, que puede ser una gran noticia para los productores y especialmente en el arranque de la siembra de la campaña fina, se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para la industria del pan, que desde enero ve con fuerte preocupación la escalada del precio de la bolsa de harina de 50 kilos.
En apenas cuatro meses escaló de los 300 pesos a los 500 a fines de abril, y el martes a la noche llegó a los 810 pesos.
“Es imposible que los panaderos podamos trasladar estos aumentos a los precios de los productos porque estamos ante un escenario de demanda deprimida y por lo tanto eso sería afectar directamente las ventas”, explicó a PUNTAL, Vanina Lladser, del Centro de Industriales Panaderos y Afines de Córdoba (Cipac).
De todos modos, los precios de los productos elaborados tendrán un incremento a partir de mañana, sugerido por la cámara del sector, del 20 por ciento para contrarrestar el valor de la principal materia prima.
Lladser, sin embargo, advirtió también que “no sólo es la harina, porque especialmente las tarifas fueron para arriba y es un costo importante también para la elaboración de los productos. Y además, la carga impositiva, que es muy elevada”, enumeró.
El combo de la escalada de los costos y la imposibilidad de trasladar de manera directa a precios de la producción está generando en el sector un cuello de botella que agudiza la preocupación. “Estamos ante una situación difícil y lo que estamos haciendo es resignar márgenes de rentabilidad para afectar lo menos posible las ventas”, amplió Lladser.
Lo cierto es que ante la fuerte escalada de la bolsa de harina, que tuvo un alza del 170% en lo que va del año, los panaderos aplicarán desde mañana una suba del 20% en el kilo de pan. En marzo se había concretado un incremento similar.
Es que, según el último informe publicado por Fada y difundido a comienzos de mes, el trigo representa apenas un 9,3% del valor final del pan. En el caso del molino, y siguiendo con la cadena de producción, implica un 3,3% de los costos; la panadería suma un 64,6% y finalmente los impuestos explican el 22,8% del valor que paga el consumidor en el mostrador.
No obstante, al interior de los valores se observa también que la tonelada de trigo pasó en los mercados de casi 3.600 pesos a 6.150, que fue el cierre de ayer. El valor prácticamente se duplicó. Y allí es donde ponen la lupa los panaderos. “El Gobierno debería tomar nota de esta situación para instrumentar algún mecanismo que evite el impacto de las cotizaciones de los granos en el valor final del pan”, sugirió Lladser.
Gonzalo Dal Bianco
[email protected]
“Es imposible que los panaderos podamos trasladar estos aumentos a los precios de los productos porque estamos ante un escenario de demanda deprimida y por lo tanto eso sería afectar directamente las ventas”, explicó a PUNTAL, Vanina Lladser, del Centro de Industriales Panaderos y Afines de Córdoba (Cipac).
De todos modos, los precios de los productos elaborados tendrán un incremento a partir de mañana, sugerido por la cámara del sector, del 20 por ciento para contrarrestar el valor de la principal materia prima.
Lladser, sin embargo, advirtió también que “no sólo es la harina, porque especialmente las tarifas fueron para arriba y es un costo importante también para la elaboración de los productos. Y además, la carga impositiva, que es muy elevada”, enumeró.
El combo de la escalada de los costos y la imposibilidad de trasladar de manera directa a precios de la producción está generando en el sector un cuello de botella que agudiza la preocupación. “Estamos ante una situación difícil y lo que estamos haciendo es resignar márgenes de rentabilidad para afectar lo menos posible las ventas”, amplió Lladser.
Lo cierto es que ante la fuerte escalada de la bolsa de harina, que tuvo un alza del 170% en lo que va del año, los panaderos aplicarán desde mañana una suba del 20% en el kilo de pan. En marzo se había concretado un incremento similar.
Es que, según el último informe publicado por Fada y difundido a comienzos de mes, el trigo representa apenas un 9,3% del valor final del pan. En el caso del molino, y siguiendo con la cadena de producción, implica un 3,3% de los costos; la panadería suma un 64,6% y finalmente los impuestos explican el 22,8% del valor que paga el consumidor en el mostrador.
No obstante, al interior de los valores se observa también que la tonelada de trigo pasó en los mercados de casi 3.600 pesos a 6.150, que fue el cierre de ayer. El valor prácticamente se duplicó. Y allí es donde ponen la lupa los panaderos. “El Gobierno debería tomar nota de esta situación para instrumentar algún mecanismo que evite el impacto de las cotizaciones de los granos en el valor final del pan”, sugirió Lladser.
Gonzalo Dal Bianco
[email protected]

