Quedó confirmada por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) la condena al policía que el año pasado fue juzgado por la Cámara Pimera del Crimen, tras la denuncia de una subordinada por acoso sexual.
La mujer, sargento de la fuerza de seguridad, había manifestado que el cabo primero Martín Vanden Panhuysen le pedía practicarle sexo oral o de lo contrario elevaría informes negativos sobre su desempeño.
Los hechos se remontan a 2012 cuando los uniformados compartían tareas en el área de Prontuarios de la jefatura de la Unidad Departamental Río Cuarto. La causa llegó al juicio a mediados de 2016, cuando la Cámara dictó una pena de 2 años de cárcel de cumplimiento condicional. Lo responsabilizaron por el delito de coacción reiterada.
Ahora, la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) rechazó un recurso de casación planteado por la defensa de Vanden Panhuysen, confirmando entonces la resolución de los jueces riocuartenses.
En el fallo del máximo tribunal de Justicia, en su voto, el vocal Sebastián López Peña esgrimió que la conclusión a la que había llegado la Cámara de Río Cuarto lucía “coherente con el marco probatorio”.
La sargento denunciante había sido trasladada a una localidad de la región, a casi 70 kilómetros de Río Cuarto donde estaban sus hijos. No obstante, las autoridades descartaron que el desplazamiento haya obedecido a un castigo.
Los hechos se remontan a 2012 cuando los uniformados compartían tareas en el área de Prontuarios de la jefatura de la Unidad Departamental Río Cuarto. La causa llegó al juicio a mediados de 2016, cuando la Cámara dictó una pena de 2 años de cárcel de cumplimiento condicional. Lo responsabilizaron por el delito de coacción reiterada.
Ahora, la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) rechazó un recurso de casación planteado por la defensa de Vanden Panhuysen, confirmando entonces la resolución de los jueces riocuartenses.
En el fallo del máximo tribunal de Justicia, en su voto, el vocal Sebastián López Peña esgrimió que la conclusión a la que había llegado la Cámara de Río Cuarto lucía “coherente con el marco probatorio”.
La sargento denunciante había sido trasladada a una localidad de la región, a casi 70 kilómetros de Río Cuarto donde estaban sus hijos. No obstante, las autoridades descartaron que el desplazamiento haya obedecido a un castigo.

