Uber está en todos lados pero, a la vez, en ninguno. La app de viajes, que tiene una gran cantidad de choferes y usuarios en Río Cuarto y en el país, no se incribió en el Registro municipal que estableció la ordenanza 132/24 ni designó a un representante. Por eso, el Municipio inició las acciones preparatorias para demandarla. Aunque hay un problema: en el gobierno local aseguran que, hasta ahora, no hay a quién demandar. Los abogados se encontraron con que Uber está conformada por una constelación de empresas, muchas de las cuales ni siquiera están activas, y tampoco consiguen identificar a un representante. “Te atienden en un coworking en Buenos Aires y después desaparecen”, indicaron en el Municipio.
Uber, la huidiza: quieren demandarla pero no aparece ni el representante
Desde hace meses, la Municipalidad no consigue identificar a los responsables ni individualizar a la empresa detrás de la app

