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Cómo vive el drama de la guerra la familia de Cabrera que adoptó 3 niños ucranianos

En 2018 María Eugenia Soave y Diego Torre adoptaron tres hermanitos. Hoy las ciudades donde nacieron Nicolás, Maxim y Yaroslav están bajo constante bombardeo ruso. La angustia por los amigos que no pueden salir del país

Maria Eugenia Soave y Diego Nicolás Torre siguen a diario y con angustia las noticias que surgen de la cruenta guerra que hoy vive Ucrania. Es que de aquel país son oriundos sus tres hijos Nicolás (7) , Maxim (10) y Yaroslav (12), a quienes adoptaron allá por 2018. La familia que vive en General Cabrera teme por la vida de amigos que hicieron en aquel país y que viven bajo el constante bombardeo ruso.

“La verdad es que estamos viviendo como muy de adentro lo que está ocurriendo porque mis hijos nacieron allá. Nosotros estuvimos en Ucrania y en todas las ciudades que están hoy siendo atacadas por los rusos, pasamos nosotros”, comienza contando a Puntal María Eugenia. Y se estremece cuando menciona que Zaporiyia, donde está el alerta por una central nuclear, allí estaban dos de sus hijos años atrás cuando ellos acudieron a adoptarlos. Otro de ellos, el mayor, estaba en un orfanato de Berdiansk, un lugar también que es foco de los ataques rusos.

La verdad es que estamos viviendo la guerra muy de adentro. Es la tierra de nuestros hijos. Las ciudades bombardeadas eran donde estaban ellos. Tenemos muchos amigos que aún no pudieron salir de Ucrania. La verdad es que estamos viviendo la guerra muy de adentro. Es la tierra de nuestros hijos. Las ciudades bombardeadas eran donde estaban ellos. Tenemos muchos amigos que aún no pudieron salir de Ucrania.

Los niños, ya totalmente adaptados a Argentina, saben y tienen recuerdo de su país de origen. “Una mañana me levanté y me encontré con la noticia de la guerra. Mi hijo más grande comenzaba el secundario y sabía que le iban a preguntar. Entonces le contamos. Nos escucharon, no preguntaron mucho. Ellos por su carácter son un tanto reservados, pero en ocasiones me miran y preguntan: ‘Cuándo va a terminar la guerra’”, señala la mamá.

Contener a los chicos

Días pasados la familia acudió a una misa en una capilla cercana a Cabrera, y allí cuando el sacerdote comenzó a hablar sobre Ucrania, Nicolás, el niño más pequeño, comenzó a llorar desconsoladamente. “Ellos están bien, están tranquilos. Ven las noticias en ocasiones con nosotros, pero poco preguntan. No tienen muchos recuerdos, sí de amigos del orfanato, pero no mucho más”, admite María.

Siguiendo con el relato sobre la comunicación con aquellos amigos y personas con las que generaron lazos durante el período de adaptación, menciona: “Tenemos amigos repartidos en todas estas ciudades. Y la verdad es desgarrador los testimonios que escuchamos de ellos. Gracias a Dios están vivos, pero todavía dentro de Ucrania porque les está resultando difícil la evacuación”. María recuerda a Katerina, la mujer que es el nexo entre familias argentinas y el gobierno ucraniano en los procesos de adopciones. “Ella ha podido salir de Kiev, pero está a unos 40 kilómetros y no ha avanzado más. Otra de las personas que hace gestiones con Kati no se fue porque tiene a su suegra de 90 años. También está el drama de los hombres que no los dejan salir”.

Son muchas las familias argentinas que adoptaron en Ucrania y conforman un grupo que permanece todo el tiempo en contacto con sus referentes en aquel país. “Estrechamos lazos con traductores, gente que nos ayudó en el proceso de adopción, que se convirtieron amigos. Antes con Kati y otras personas el contacto era vía WhatsApp, pero ahora nos pidieron que lo hiciéramos vía Telegram, que es otro sistema. Así vamos recibiendo noticias y las compartimos”.

La situación de orfanatos

María cuenta de familias argentinas que venían llevando adelante trámites de adopción y que por pandemia lo hacían vía internet. Esas gestiones han quedado truncas. “Sé de una familia que tenía el juicio por adopción fijado para el 3 de marzo, y días antes Rusia empezó la guerra. Entonces todo quedó en nada”, expresó con dolor.

Así también, la suerte de unos tres mil niños que viven en orfanatos está en riesgo. Las últimas noticias que surgieron hablaban de posibles evacuaciones, pero se desconoce que esto haya ocurrido.

Envían dinero para ayudar

“Nosotros en el grupo tenemos mucha gente conocida que la está pasando muy mal en Kiev y en los alrededores , y lo que hacemos es mandarles dinero, que es lo único que podemos por ahora y vía Western Union, que permite que allá la gente acuda a una oficina con su documento y lo retire. Porque también tienen limitados el acceso a los bancos. La verdad la situación es terrible. Días atrás nos decían que les faltaba alimentos, pero luego llegaron provisiones”.

María Soave señala que la mayoría de los ucranianos quiere salir del país. “Pasa que por momentos les dicen que se abren cordones sanitarios, pero luego se enteran de que hay bombardeos. Entonces no se animan a salir”.

La mujer cabrerense siente que es parte de su familia la que está librando una guerra que considera injusta. “Ucrania es un pueblo que no tiene maldad. Su gente es muy humanitaria. Y queremos nosotros compensar todo lo que han hecho ellos por nosotros, por todas nuestras familias. Ojalá puedan salir de Ucrania o que pronto termine esta guerra”, anheló.

Patricia Rossia. Redacción Puntal