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Riocuartenses coordinan una campaña para asistir a niños refugiados en Polonia

Heriberto Roccia, presidente de la fundación Dignamente, y Rodrigo Echaide, joven radicado en Cracovia, impulsan un proyecto que busca dar alimentos, abrigo y remedios a los pequeños que escapan de la invasión rusa junto a sus madres y abuelos

La fundación Dignamente, coordinada por el riocuartense Heriberto Roccia, ha tenido numerosos reconocimientos en Argentina por el trabajo con los más pequeños que viven en situaciones de vulnerabilidad. Ahora no sólo mantienen esta lucha, sino que también ha iniciado la campaña “Yo por la infancia de Ucrania”, con la que envían recursos económicos a voluntarios en Polonia para asistir a los niños refugiados que escapan de la invasión rusa.

Allá coordina el trabajo otro joven oriundo de Río Cuarto, Rodrigo Echaide, quien recibe los aportes de la ONG para luego comprar insumos junto a un grupo de argentinos, y luego asistir a las familias que llegan a Cracovia, cerca del límite entre Polonia y Ucrania.

En diálogo con Puntal, Heriberto Roccia explicó que el aporte se puede hacer con “transferencias desde nuestro sitio y a cada persona que se sume le enviaremos toda la información con fotos y videos de la ayuda que se entregue”.

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El referente de la ONG comentó que “un grupo de voluntarios argentinos que están viviendo en Cracovia, y que hacían su aporte a las infancias con las que trabaja Dignamente en Argentina, se puso en contacto con nosotros ante la impotencia que generaba ser espectador de estas noticias y la necesidad de hacer algo para cambiarlo. Los contactamos y nos dijeron cuál es la realidad de los chicos, que están tristes y solos, hace mucho frío y llegan con lo puesto”.

- ¿Qué les informaron desde Polonia sobre la situación que se está viviendo?

- Nos indicaron que es algo difícil de imaginar, porque al llegar a la estación central se bajan del tren sin saber qué hacer, con sus madres o algún abuelo. La asistencia es muy sencilla, ahora están esperando a un colectivo con 80 chicos, que está escapando y se ha demorado porque a mitad de camino no pudieron hacer el cambio de chofer, que fue alcanzado por un ataque ruso.

- ¿Cómo se puede ayudar a la campaña?

- En la plataforma de nuestra página: www.dignamente.org, pueden hacer el aporte económico desde $ 250, que es lo equivalente a un euro, para luego hacer la compra de mercadería para los niños que llegan desde Ucrania y están siendo alojados en casas de familia, algunos de los mismos voluntarios.

Roccia explicó que cuando estas familias llegan a Cracovia, el municipio intenta darles refugio en instituciones de la ciudad, “pero es muy difícil darles a todos, por lo que intentan darles refugio y un plato de comida a todos”, dijo, y agregó:“No todas las casas de familia están en condiciones económicas como para recibir a tantas personas, y es por eso que tratamos de hacer nosotros nuestro aporte”.

- Mientras desarrolla la campaña, ¿cómo siguen las actividades en Argentina?

- Mientras tanto, se sigue trabajando con las infancias en Argentina, tenemos al equipo trabajando a full y esta es una campaña que se da de manera circunstancial, aprovechando que tenemos a los voluntarios allá. La posibilidad de acompañar desde Argentina con al menos un poco de dinero ha tenido una buena respuesta de la gente.

Escenario preocupante

Rodrigo Echaide es ingeniero en telecomunicaciones, y con su esposa buscaron la posibilidad de encontrar trabajo en el exterior para conocer nuevas culturas. “Con mi profesión tuve la posibilidad de buscar trabajo en el exterior y con una empresa llegué hasta el final de las entrevistas, me hicieron una propuesta en Polonia y aceptamos para venirnos a Cracovia”, le explicó a Puntal y agregó:“Llegamos en febrero del 2020, justo antes de que empezara la pandemia”.

Asegura que es una ciudad en la que se vive muy bien:“Es muy organizada y limpia, segura y de economía estable. Estamos contentos, aunque es muy frío y todavía no nos hemos acostumbrado. Ahora estamos pensando en irnos a vivir a España”, agrega.

“Un grupo de voluntarios argentinos que están viviendo en Cracovia, y que hacían su aporte a las infancias con las que trabaja Dignamente en Argentina, se puso en contacto con nosotros ante la impotencia que generaba ser espectador de estas noticias y la necesidad de hacer algo para cambiarlo”, dijo Roccia a Puntal.

Consultado sobre el proyecto que han desarrollado en el marco de esta campaña con Dignamente, comentó:“Desde que empezó la guerra, con la invasión de Rusia a Ucrania, comenzó un éxodo grande de ucranianos hacia el resto de los países limítrofes, sobre todo Polonia, muchos a la ciudad en la que vivo, Cracovia, a 250 kilómetros de la frontera y una de las ciudades más importantes después de Varsovia”.

- ¿Cómo comenzaron a ayudar a las familias refugiadas?

- Con este éxodo, el mismo municipio de Cracovia, y el grupo de argentinos que vivimos acá, empezamos a colaborar juntando alimentos, ropa, juguetes, medicamentos y otros elementos que hacían falta y que el gobierno de la ciudad estaba pidiendo en puntos específicos para asistir a los refugiados que estaban llegando. Hace dos semanas, Heriberto y su equipo de Dignamente me contactaron con la idea de ayudar desde la fundación a los niños de Ucrania, porque viene mucha gente, pero la mayoría son niños. Los padres se quedan en Ucrania peleando, sobre todo los hombres entre 16 y 60 años, mientras que vienen mujeres con sus hijos e hijas, muy pequeños. Así fue como decidieron ayudar y nos pidieron nuestra colaboración. Una de las chicas argentinas se enteró de que a un convento de monjas están viniendo 80 niños refugiados desde un orfanato de Ucrania, y con los grupos de WhatsApp comenzamos a organizarnos para asistirlos. Se juntó un poco de dinero para comprar insumos, pero le comentamos a Heriberto para sumarlo en nuestro proyecto, y se armó la campaña “Yo por la infancia de Ucrania”, donde desde Argentina se gestiona para que se pueda colaborar aunque estén en la distancia.

Echaide cometó que el objetivo es cerrar campaña y con el dinero que se junte comprar alimentos, medicamentos y juguetes para los niños, que luego se destinarán a los centros de refugiados. “Estando más cerca se vive todo más duro, se ve peor que lo que vemos en la tele, de cerca se toma más conciencia de lo que está pasando. Con la difusión de esta campaña también queremos generar conciencia de lo que se vive”, dijo.

Luis Schlossberg. Redacción Puntal