Las clínicas y sanatorios de la ciudad decidieron lanzar un ultimátum a las obras sociales y las prepagas para que actualicen sus aranceles de prácticas ante la escalada de los costos, muchos de los cuales están atados al dólar.
Fue el resultado de un encuentro que mantuvieron los directivos para analizar si, como resolvieron los médicos la semana pasada y otros prestadores, avanzaban con la imposición de un plus a los pacientes. Allí se debatió sobre una realidad: una cosa es un plus de una consulta a un médico o un especialista y otra, el de una práctica, como puede ser una tomografía. Para el paciente la diferencia es muy relevante por los montos que implicaría la segunda opción.
Por eso ayer la Agrupación de Empresas Sanatoriales emitió un comunicado en el que aclaró que “no es ajena a la situación económica y financiera de público conocimiento, que afecta al subsector salud y a toda la población en general”.
Pero al mismo tiempo remarcó que “para no empeorar la situación antes mencionada se ha decidido que las instituciones que conforman la Aesa: Clínica Regional del Sud, Sanatorio Privado Río Cuarto, Neoclínica, Instituto de Urología y Nefrología Río Cuarto/ Unidad Cardiología Río Cuarto y el Instituto Médico Río Cuarto seguirán cumpliendo con los convenios firmados con los financiadores u obras sociales”, indicó.
Pero al mismo tiempo, explicó que “de manera simultánea ya se han comenzado las reuniones pertinentes para la solicitud de aumentos que mitiguen esta situación, a fin de evitar el cobro de copagos, cortes de crédito y denuncia de convenios”, tal como ocurrió en otras crisis previas.

