Un árbol contenido en un patio triangular, cuyos lados trazan los ejes de circulación que articulan tres áreas bien definidas de una casa, se convierten en epicentro de un proyecto y en foco de las miradas de quienes disfrutan la posibilidad de “hacer entrar la naturaleza” a una obra.
La vivienda unifamiliar de 310 metros cuadrados cubiertos fue proyectada y dirigida por el arquitecto Franco Bussi sobre un terreno irregular de poco más de 1.000 metros cuadrados en el country Riverside, de Río Cuarto.
“La vivienda se articula sobre tres planos centrífugos de piedra que intencionalmente se acercan, pero que nunca llegan a tocarse y que a la vez configuran un patio triangular, que se convierte en el corazón organizativo de la casa”, sostiene Bussi, en diálogo con Puntal ADC.
Para agregar: “Cada uno de estos planos se constituye en el soporte material de tres áreas bien definidas, además de armonizar las diferentes direcciones de los planos que en los tres casos copian las direccionales aportadas por un terreno de compleja geometría”.
Ese mismo patio hace las veces de hall de ingreso que desde allí articula las tres áreas de la vivienda: un área privada, que cuenta con una master suite con terraza privada y dos dormitorios, con baño compartido; un área de ingreso que cuenta con un baño social y un escritorio; y un área social, que cuenta con un gran estar comedor, galería, cocina, cocheras y dependencias de servicio.
Terreno complejo
El arquitecto explica que el lote sobre el que se asienta la casa es un lote en esquina, con una alta complejidad geométrica, ya que no posee ni uno de sus ángulos a 90 grados.
El entorno es el de un barrio residencial privado, de casas bajas y alta preponderancia de los espacios verdes. Y se resolvió que la fachada mayor de la vivienda se ubicara frente a una plaza, lo que acentúa aún más la amplitud del espacio.
“Ante estas características fue que se optó por una planta única, baja, que exacerbara la condición de horizontalidad de la casa y el entorno. La construcción esta deconstruida en tres volúmenes, que se adaptan a las diferentes direccionalidades del lote y son reagrupados por la fuerza centrífuga del patio central”, describe Bussi.
Características estructurales
Estructuralmente, la casa se materializó con losas vistas de vigas invertidas, lo que permitió resolver los espacios totalmente despejados y, valga la redundancia, sin vigas a la vista.
Las descargas estructurales se corrieron hacia los tres grandes muros de piedra y de este modo se logró una sensación de ingravidez, sobre todo en el área del patio triangular, donde directamente se eliminaron todos los apoyos.
“Los materiales elegidos se definieron en relación a su expresión natural. Queríamos que todas las terminaciones se mostraran en su estado natural, por lo que se hizo hincapié en los materiales de fuerte peso visual y en su expresión tectónica, tales como el hormigón visto, la piedra de cantera y el cemento alisado en solados”, explicó el arquitecto riocuartense.
Para añadir: “Otra impronta fuerte es la elección del metal para los cerramientos exteriores de aberturas, metal que se dejó oxidar y se estabilizo posteriormente de manera química, para que también aportara su color natural a la paleta de materiales”.
-¿Qué rol adquiere el patio vidriado que contiene a un árbol?
-El patio es el corazón de la zona privada de la casa. Organiza a su alrededor todas las circulaciones, al tiempo que aporta una calidad ambiental excepcional a un área de la vivienda que habitualmente no posee gran interés, tal como los son las circulaciones. Para desdibujar los límites de lo interior y lo exterior en ese patio, además de eliminar todos los apoyos estructurales, se optó por un sistema de carpinterías casi sin marcos, para que el vidrio pase de manera inadvertida y evitar así que se perciba si estamos adentro o afuera. La elección de un árbol, que fue plantado en el centro del patio, jerarquiza el ambiente y establece un punto focal para todo el sector. El árbol es de la especie Liquidámbar, cuyas hojas viran entre el amarillo fuerte en primavera; verde, en verano, y rojizo en invierno, hasta perderlas y volver a reanudar su ciclo, lo que aporta dinamismo en cuanto a colores e iluminación en ese sector.
-¿Cómo se pensó la relación interior-exterior?
-La casa posee una conexión muy cuidada hacia los espacios públicos del barrio, mientras que se abre sin ningún tapujo hacia el interior del lote. Todos los ambientes principales tienen extensiones exteriores casi tan grandes como el ambiente mismo, esa situación no solo se da en el estar comedor, sino que se repite en el dormitorio principal. Las aberturas son en todos los casos asociadas a un plano, de piso, de techo o de pared. De esta manera, la totalidad de la luz natural de la vivienda es rasante, evidenciando en todos los casos las diferentes texturas elegidas para cada plano. En tanto, la iluminación nocturna siempre imita la direccionalidad y la calidad de la luz artificial.
Javier Borghi

