Desde 1965 y por iniciativa de UNESCO, cada 8 de septiembre se celebra en el mundo, el Día Internacional de la Alfabetización. La alfabetización es un elemento fundamental en el desarrollo pleno del sujeto, como factor de dignidad, de derechos humanos, con miras a una sociedad más instruida y sostenible. El objetivo de este día, es evaluar cómo ha mejorado la tasa de alfabetización de los países miembros y que intervenciones deben realizarse para mejor las cifras de alfabetización.
La educación resulta esencial para el desarrollo pleno del sujeto y de la sociedad en su conjunto. Sin embargo, en el mundo actual muchos niños y jóvenes no tienen acceso a una educación de calidad, por ende, ocupan un lugar entre los miles de personas analfabetas a nivel mundial.
La forma de medir y cuantificar el nivel de alfabetización en el mundo fue evolucionando en cuanto a técnicas de recolección de datos se refiere. En sus inicios se centraba en evaluar la cantidad de personas que sabían leer y escribir dentro de cada país, sin embargo, a partir del año 2017, se sumó a la recolección de datos, todo lo relacionado a la alfabetización digital. El objetivo es el de medir la capacidad que tienen las personas de entender y usar de forma provechosa las nuevas tecnologías de la comunicacionales.
Lema 2023
El Día Internacional de la Alfabetización de este año se celebró en todo el mundo bajo el lema “Promover la alfabetización para un mundo en transición: sentar las bases para sociedades pacíficas y sostenibles”. La alfabetización es fundamental para el desarrollo de sociedades más inclusivas, pacíficas, justas y sostenibles, mientras que el progreso en otras áreas de desarrollo contribuye a generar interés y motivación en las personas para adquirir, utilizar y desarrollar aún más sus habilidades de lectoescritura y numeración.
Alfabetización en la Argentina
Según datos oficiales publicados por la UNESCO en el año 2017, América Latina se ubica en el cuarto puesto mundial del analfabetismo. Cabe aclarar que, al ser estos números, previos a lo que significó la crisis por la pandemia de Covid-19, se estima que las cifras al día de la fecha se agravaron, influyendo a todos los sistemas educativos del mundo, sobre todo a países de bajos recursos en los que millones de niños no pudieron acceder a escuelas ni aprendizajes. En la actualidad, según esta organización, en el mundo, 750 millones de adultos todavía no saben leer ni escribir. Dos tercios de ellos son mujeres y chicos. El 4% de esa cifra global, 32 millones de personas, viven en América Latina y el Caribe.
Aulas argentinas
En Argentina, tenemos una población de 47.327.407, en donde se estima que el 98% de los habitantes está alfabetizado, según el censo realizado en 2022. De esa cifra, 15.788.575 de ellos son hombres y 16.967.822, mujeres. Si bien al ver la cifra, pareciera ser que nuestro sistema educativo es efectivo, las aulas, los docentes y las familias ven y sufren a diario las dificultades de chicos y adolescentes de todos los niveles del ciclo escolar. Escribir sin errores ortográficos, lectura simple de textos, conjugar los verbos, diferenciar entre adjetivos y sustantivos, redacción de oraciones que expresen correctamente una idea, comprender textos, leer en voz alta en forma fluida, explicar qué son el sujeto y el predicado y hacer cálculos básicos, son algunos de los problemas presentes.
Según el sitio web argentinos para la educación, 1 de cada 2 alumnos de tercer grado no entiende lo que lee, sólo 43 de 100 estudiantes llegan a 6to grado a tiempo, con los aprendizajes esperados y tan sólo 16 de cada 100 chicos terminan la secundaria en tiempo y forma. Los resultados difundidos por las pruebas ERCE, Pisa o Aprender muestran la baja calidad de la educación argentina.
La tecnología digital, un instrumento clave para mejorar la alfabetización
En un mundo manejado por tecnologías de la información, la alfabetización es vital y su carencia excluye de todos los ámbitos. El alfabetizado, a su vez tampoco puede dejar de capacitarse porque los trabajos y la demanda laboral evolucionan y requieren que se mantenga en constante formación. Frente a la consulta de este medio, a la Prof. Lic. Celeste R. Siebert, Matricula: 32-5027, sobre los desafíos más importantes que debe enfrentar la alfabetización en los tiempos que corren, esto nos decía, “uno de los desafíos más palpables que atraviesa la educación hoy por ende afecta a los procesos de alfabetización, es la abrumadora presencia de la tecnología, ese eco silencioso de las pantallas. Mientras que por un lado puede ser una herramienta formidable para la educación y la socialización, por el otro, puede generar aislamiento, adicciones y una pérdida del sentido de la realidad. Los niños de hoy están aprendiendo a navegar en un mundo digital sin las brújulas que teníamos en generaciones anteriores. Es nuestro deber como profesionales ayudarlos a encontrar un equilibrio saludable”, comenzó.
La alfabetización es fundamental, ya que permite comunicarnos de forma efectiva con el mundo, conocerlo y ampliar nuestros conocimientos del mismo. Nos ayuda a ser autosuficientes, lograr la independencia económica y ser competitivo en el contexto laboral y la realidad actual. “Debemos tener en cuenta también, la velocidad con la que cambia la información y el conocimiento y como esto repercute en los procesos de alfabetización. Los contenidos que se enseñan hoy en las escuelas pueden quedar obsoletos mañana. Es por ello que el foco ya no puede ser simplemente transferir conocimiento, sino enseñar a pensar, a cuestionar, a aprender de manera autónoma y a adaptarse. Es un llamado a redefinir la educación en sí misma”, indicó la profesional.
“Nunca antes habíamos tenido tantas herramientas, recursos y conocimientos para abordar retos como la creciente diversidad cultural, la necesidad de una inclusión real, el bagaje individual de cada niño, sus tradiciones y sus vivencias. Y mientras reflexiono sobre este tema, lo hago con la certeza de que, en cada niño, está presente la curiosidad innata, su capacidad de asombro, su necesidad de amor y comprensión. Son esos rasgos los que nos guían en nuestro trabajo, y son esos mismos rasgos los que nos recuerdan que, por encima de todo, nuestra tarea es acompañar, guiar y proteger. Enseñar desde la empatía, el respeto y la valoración de esa diversidad, preparando a los niños para un mundo globalizado, No solo como profesionales, sino como adultos” concluyó.
En el día internacional de la alfabetización, UNESCO destaca la importancia de saber leer y escribir, como factor de dignidad y derechos humanos, para poder avanzar hacia una sociedad más instruida y sostenible, reforzando la idea de promover enfoques integrados de la alfabetización y el desarrollo de competencias a lo largo de toda la vida.
Por Julieta Varroni

