Como consecuencia de la sequía que golpeó duro a la producción agropecuaria en todo el país, la mayoría de los productores advirtió que los ingresos previstos en esta campaña no les permitirá hacer frente a la totalidad de los gastos asumidos. Es una de las advertencias que se venían haciendo desde distintas entidades y que empieza a materializarse, especialmente a medida que la cosecha gruesa gana terreno y se confirman los magros resultados, en ocasiones peores a los previstos.
De acuerdo al AgBarometer de la Universidad Austral, “un 61% de los productores manifiesta que los ingresos esperados a la fecha no van a ser suficientes para cubrir los costos incurridos, y esto se refleja en que un 83% manifiesta que su situación financiera actual es peor que la de un año atrás”.
Por eso no extrañó que esa misma medición reflejara un marcado deterioro en la valoración que los productores hacen de su situación actual, cuyo índice es el más bajo de la historia de este estudio. “La caída es dramática en el Índice de Condiciones presentes con un valor de 35 que es el más bajo de toda la historia del AgBarometer y, si se lo compara en términos interanuales con marzo 2022 (92), la caída es del 60%”, explicó el informe de la Austral.
Del mismo modo, la situación financiera actual (valuada en 22) comparada con la del año anterior (73) implica una caída del 69% y se la ubica como “la más baja de toda la historia, siendo impactada, sin ninguna duda, por el fracaso de la cosecha de trigo 2022/3 y los recortes que se están dando todos los meses a los rendimientos de maíz y soja”, detalló el trabajo.
Por otra parte, el 76% de los productores piensan que no es un buen momento para realizar inversiones con un Índice de 49, número que contrasta con el optimismo reinante en marzo 2022, donde el Índice fue de 101 manifestando un optimismo que luego se tradujo en una importante compra de maquinarias, equipos y otras inversiones hasta mediados del año pasado.
Pensando en los próximos 12 meses, las expectativas son divergentes ya que, en lo referido a las proyecciones de la situación financiera del productor, hay una mejora importante.
Un 30% de los productores piensan que su situación va a ser mejor que la actual, con un valor de 95, presenta una mejora con relación al mes de enero 2023 (72), pensando que las condiciones climáticas van a ser mejores con niveles de precios razonables en función del comportamiento de los mercados internacionales.
En lo referido a las expectativas del sector agropecuario en los próximos 12 meses, un 95% piensa que el sector va a estar en una situación peor que la actual, con una sensación de marcado pesimismo fundamentado en el total descontrol de las variables macroeconómicas y en la ausencia de propuestas concretas hacia el sector de todos los actores políticos. Vale destacar que comienza a trazarse un escenario ya sobre un nuevo Gobierno.
Por otra parte, solamente un 8% de los productores han fijado precio a la soja y un 6,5% al maíz 2022/23.
Finalmente, consultados los productores sobre el interés en los mercados de carbono, un 32% manifestó tener interés en la posibilidad de operar bonos de carbono, en tanto un 18% indicó no interesarle.
Un 15% ve factible la posibilidad de certificar bonos de carbono en el corto plazo. La amplia mayoría (72%), sólo lo ve factible en un mediano plazo.
Un 75% manifestó no haber tenido ningún contacto en concreto con posibles certificadoras, indicando que todavía queda largo camino por recorrer en torno a la validación de captura de carbono y prácticas sostenibles en la agricultura.

