El dato no surge de las gremiales en conflicto, sino de la Ejecución Presupuestaria de la Oficina de Presupuesto del Congreso de la Nación, que analiza las cuentas fiscales en sus dos platillos: ingresos y gastos. En ese segundo, hubo en promedio un recorte del 27,4% liderado con merma en giros a las provincias, que cayeron 82,8%. Luego, gastos de Capital sufrieron una poda del 78,9%. En tercer lugar se ubicó Bienes y Servicios con el 38% y en cuarto, Subsidios Económicos, que cayeron 35,8%. Luego siguen las universidades.
$555 mil millones le faltaron al sistema universitario en los primeros 8 meses para igualar las partidas del año pasado en términos reales.
Hay un segundo dato que resulta útil también a los fines de la discusión sobre la dimensión que tienen las casas de altos estudios en las partidas nacionales: del recorte del 27,4% promedio que realizó el Gobierno entre enero y agosto, ese 30% de las universidades representó 1,1 punto porcentual.
Vale destacar allí que luego del reclamo del primer cuatrimestre que realizaron las universidades y que incluyó la marcha de fines de abril, el Gobierno dispuso una recomposición de las partidas para gastos de funcionamiento. Esos recursos aumentaron un 274% respecto al año pasado, lo que equiparó la capacidad de compra con la inflación. En aquel momento, cuando los rectores advertían que ya no podían continuar con el nivel de ingresos dispuesto por la Nación, esa recomposición desactivó los reclamos. Pero luego comenzó a ganar relevancia el ítem salarial. Las universidades tienen distribuidos sus gastos en un 90% para salarios y un 10% para funcionamiento. Vale decir que la recomposición se hizo sobre ese porcentaje menor. Ahora, con el dato de la Oficina de Presupuesto del Congreso, se advierte que el recorte del 30% fue casi completamente al rubro salarios. Y de allí que la conflictividad se concentre fuertemente en ese punto.
En total, según la oficina especializada del Congreso, se transfirieron 1,85 billones de pesos hasta agosto a las casas de altos estudios. De esa cifra, el pago de salarios docentes y autoridades superiores se llevó $1,05 billones (-30,4%); 0,62 billones para el pago del personal no docentes (-26,7%); asistencia financiera para el funcionamiento universitario se llevó 0,14 billones (-23,1%); y asistencia financiera a hospitales universitarios sumó 0,04 billones (-19,3% real interanual).
La planilla establece además que el crédito inicial asignado a las universidades era de $1,36 billones pero que el actual alcanza los $3 billones (crecimiento del 120%). De ese último número se ejecutaron 1,85 billones, lo que representa el 61,8% para el mes de agosto.