La decisión se tomó durante la sesión de este martes, luego de que la Comisión de Interpretación y Reglamento emitiera un despacho favorable. El cuerpo incorporó algunas modificaciones formales y de redacción, pero mantuvo el espíritu y los objetivos de la propuesta original.
Cómo funcionará el sistema
El mecanismo contempla la implementación de un formulario digital al que los docentes podrán acceder mediante un enlace o código QR. Allí deberán informar la cantidad de estudiantes que participarán de la actividad, la capacidad del aula que necesitan y la franja horaria prevista.
Con esos datos, la Universidad organizará la distribución de los espacios disponibles. Cada docente recibirá la confirmación del aula asignada por correo electrónico, mientras que profesores y estudiantes podrán consultar esa información a través de otro código QR.
La medida se aplicará únicamente de manera excepcional y transitoria, cuando los conflictos colectivos impidan utilizar las aulas en condiciones habituales.
Qué establece sobre el derecho de huelga
Uno de los puntos centrales del proyecto es que la habilitación de estos espacios no implica una modificación del derecho constitucional de huelga ni obliga a prestar servicios a los trabajadores docentes y nodocentes que decidan adherir a las medidas de fuerza.
Además, el despacho reconoce la legitimidad de los reclamos de la comunidad universitaria por un financiamiento adecuado para el sistema público y por la recomposición salarial de sus trabajadores.
De esta manera, la UNRC busca establecer un mecanismo que permita sostener las actividades académicas durante los conflictos universitarios, contemplando tanto las necesidades de los estudiantes como el respeto a las medidas gremiales.