Río Cuarto | Uocra |

Juicio al abusador de Lucía: "Si va preso, será un alivio y dejará de hacer daño"

La joven de 22 años fue violada a la salida de un boliche en agosto de 2019. El acusado es Agustín Camargo, hijo del fallecido dirigente de la Uocra. "Me juzgaron por lo que tomé, por mi ropa y mi sexualidad", dijo la víctima

Después de tres años, la causa por abuso sexual con acceso carnal contra Lucía Mañez empieza a juzgarse desde esta mañana en los tribunales locales. El hecho ocurrió en agosto de 2019, a la salida del boliche Factory y el único acusado es Agustín Camargo. Se trata del hijo del histórico dirigente de la Uocra, ya fallecido. De acuerdo a lo previsto, el detabe oral comenzará a las 8.30. Por su parte, la víctima sostuvo que, si el imputado va preso, “será un alivio y dejará de hacer daño”. Además, dijo que se sintió totalmente revictimizada al denunciar en la Policía y en la Justicia: “Me juzgaron por lo que tomé, por lo que tenía pueso y por mi sexualidad”, aseguró.

Sobre el arranque del debate oral y público, la joven indicó que ella y su familia esperan una respuesta favorable. “Que de una vez por todas, la Justicia actúe y lo metan preso. O que pague algo del daño que me hizo”, manifestó.

Pasaron tres años desde el hecho y finalmente se llega a juicio. ¿Cómo fue transitar este tiempo?

Hubo momentos en que estuve mejor y otros que estuve mal. También hubo detonantes, como por ejemplo cuando se canceló la primera fecha de juicio. Eso me puso muy mal. Volví a necesitar tratamiento psiquiátrico que había dejado en 2020 y eso es un retroceso muy feo. Había empezado la universidad, la dejé, la retomé y ahora la volví a dejar. Al principio, mis papás no querían que salga sola y después todo se tranquilizó, por lo que empecé a salir de nuevo con mis amigos. Pero ahora les entró el miedo de nuevo, por volver a leer y vivir todo.

“Que todos sepan que hay gente que no juzga y acompaña”, dijo Lucía Mañez.

Falta de medidas de protección

¿Creés que se pudieron tomar medidas para preservarte como víctima de abuso, más allá de la instancia del juicio?

Sí. Hay un montón de recursos que no utilizan y que pueden proteger a las víctimas, no solo de abuso sexual, sino de muchas otras cosas, como por ejemplo de la violencia. Ellos sienten que, con presentar la denuncia ya está, pero no es así. Yo me crucé muchas veces con esta persona y gracias a Dios esta persona no es violenta y porque yo me lo pude tomar con tranquilidad. También está ese otro costado, que a mí no me gustó cruzarmelo, como se lo cruzaron las personas de mi entorno. Y lo que más miedo me daba es que él anda por la calle y puede hacerle lo mismo que a mí a otra persona.

El hecho de exponerte y hacer público el caso debe ser difícil, ¿por qué lo hacés?

Yo hablé para ponerle un fin a eso. Principalmente, porque no todos tienen el apoyo que yo tuve de parte de mi familia. A la víctima generalmente se la juzga demasiado de todos lados y creo que la contención debe venir de la familia. Por eso, trato de aprovechar eso, aunque me cuesta un montón, porque no es lindo exponerse. Pero está bueno que todo el mundo sepa que hay un camino y que hay un montón de personas que no juzgan, sino que te acompañan y te dan una mano. Por eso está bueno hablar y no me parece bien que quede todo en la en nada, porque de esa forma esa persona puede seguir haciendo daño.

“Las respuestas fueron malísimas en todos lados”

¿Cómo fue tu experiencia cuando denunciaste el hecho de abuso en tu contra?

Las respuestas fueron malísimas en todos lados. Me dieron vueltas, me hicieron ir y volver, como si yo me sintiera bien para andar paseando. Me trataron mal. Me juzgaron en la pericia psicológica por lo que tomé, por lo que tenía puesto, mi forma de ser, mi sexualidad. Fue horrible. Creo que él tuvo un montón de beneficios que yo no tuve.

Revictimización

¿Lo viviste como una revictimización?

Claro. Creo que eso pone un freno a las víctimas y hace que no denuncien, porque se dan cuenta de que la Policía, el fiscal, el psicólogo y el médico las van a juzgar. ¿De qué sirve? Yo lo pude atravesar porque los tuve a mis viejos peleando todo el tiempo por mí, pero no todos cuentan con eso. Y no es fácil transitar todo esto.

Al comienzo preguntaba por cuál es tu expectativa por el inicio del juicio, pero ¿hasta dónde lo que pase en el proceso va a poder reparar lo que viviste?

Al daño que me hicieron, no lo van a poder reparar con nada. Ni siquiera si le dan perpetua. Pero sí va a hacer que me pueda qudar tranquila de que él no le va a poder hacer a otra persona lo que me hizo a mí. Eso es lo más importante. Lo que me hicieron a mí, lo voy a tener que trabajar lamentablemente yo sola en mi cabeza, con terapia o con lo que sea. Pero no es justo que él ande por la calle de nuevo. Él estudia para ser profesor de arte en el colegio y eso me parece sumamente peligroso. No puedo quedarme tranquila sabiendo que una persona así pueda estar dando clase en un jardín de infantes. Si termina preso, va a ser un alivio, porque voy a sentir que no va a seguir haciendo daño y que por lo menos pude hacer algo. Lo que no hizo la Policía por mí esa noche, lo que no hicieron mis amigas por mí esa noche, lo voy a poder hacer yo por otras personas.

El hecho que dio origen a la investigación judicial

Lucía Mañez fue abusada sexualmente el 15 de marzo de 2019, a la salida del boliche Factory. Promediando esa madrugada, recibió un trago de regalo y después de tomarlo perdió el conocimiento. Dos horas después, Lucía estaba tirada y sin saber qué le pasaba. Había dejado una mancha de sangre en el piso y tenía la ropa interior rota.

La gente con la que estaba esa noche le contó que uno de los chicos que estaban con ellas la había llevado a la vuelta del boliche, que habían tenido sexo y le dieron la identidad de esa persona. Poco después, comenzó el peregrinar de la familia para que alguien le tome la denuncia.